Tras preparar el artículo sobre cómo ha cambiado la alimentación española desde la posguerra hasta nuestros días, me han quedado ganas de ahondar en nuestros propios recuerdos, qué desayunábamos o merendábamos, cuál era nuestra comida favorita, lo que solíamos comer en casa. Así que he empezado a preguntar a mis amigas, amigos y familiares y aquí os dejo algunos recuerdos.

Espero que completéis esta entrada con vuestros propios recuerdos. Aquellos amigos y amigas que no vivan en España, también pueden participar con sus propios recuerdos de infancia, indicando el País y no olvidar indicar de qué años estáis hablando.

De los años 65 a los 70

Ana :

Ahí voy con mis propios recuerdos:
«Era en Barcelona. Recuerdo haber ido alguna vez a la vaquería a por leche recién ordeñada aunque no recuerdo que tomáramos todos los días en casa. También iba a buscar huevos a la casa de un vecino y a comprar habas a la casa de otro. Me acuerdo de haber tomado leche condensada y Cola-cao con «sopas» (trozos de pan del día anterior). Un par de años nos dieron de merendar leche o yogur en el colegio. Mi merienda preferida era el pan con mantequilla, azúcar y avellanas. Las galletas María con mantequilla también me encantaban. Mis hermanos comían bocadillos de chorizo, media barra de pan de medio kilo. En casa éramos 9, seis hermanos, mis padres y mi abuela materna, y se compraba cada día 6 barras de pan de medio kilo, así que se comía muchísimo pan. Recuerdo que me obligaban a comer lentejas porque tenía anemia. También se hacían cocidos, acelgas con patatas y huevos fritos. De postre fruta. Casi todas las noches sopa para cenar, acelgas o judías verdes. Algunos domingos comíamos ensaladilla rusa, excepcionalmente, mi padre hacía paella de pollo, adornada con mejillones y algún langostino, aunque yo odiaba el arroz, como postre especial flan Royal (o sea de polvos). Muchos estofados y también comíamos bastante pescado. Aunque mis hermanos sólo querían carne con patatas fritas. En casa, mi papá tenía un huertecillo, frutales (cerezas, ciruelas y almendras). En una época tuvimos gallinas y conejos en casa que nadie quería comer. Cuando íbamos al pueblo de mis abuelos de vacaciones (en Cuenca), comíamos cordero a la brasa porque a mi padre le encantaba, y mi madre hacía toneladas de magdalenas en el horno del pueblo. Un tío nuestro, nos traía una tableta de chocolate como regalo cuando venía a vernos. Y ahorra un montón de días para conseguir comprarme un Donut o un Bony».

Maricarmen:

«Pues yo desayunaba leche o Cola-cao con «pringas» (pan frito) o picatostes (más pan frito, pero cortado de forma artística) o galletas María. Los domingos, chocolate con churros hechos en la panadería de mi pueblo (en Salamanca). Para merendar, a veces pan con nata «amarillita con un montón de calorías» y azúcar por encima, o también fiambre (de mi tierra) con pan, chorizo, salchichón, lomo… o bien «leche migada» (con pan, canela y azúcar). Los domingos, paella «salmantina», es decir, con arroz y poco más, pollo, guisantes …¡Ah! y, a veces, por la tarde, ensalada de naranja con chorizo. Os parecerá una aberración, pero en mi tierra es típico. Comíamos poco pescado, casi siempre rebozado, o bien trucha del Tormes. Muchas alubias, garbanzos, lentejas con «nada de ajo y cebolla», según mi madre, porque yo los aborrecía, aunque luego me confesó que he comido ajo y cebolla a «tutiplén» (molidos para que yo no los viera).

Paca:

«La verdad es que no recuerdo qué desayunaba, aunque me parece que un «zumico» de naranja solía caer. No tomaba cola-cao, sino «nesquick» (o como se escriba) y muy pronto empecé con el café. De comer, no sé. Para merendar, galletas. Y mi merienda favorita me la preparaba mi abuela paterna cuando estaba en Barcelona: pan mojado en vino tinto y azúcar.
Alubias, judías verdes, papas,  garbanzos (de chica no me gustaban), lenjejas… a granel.
Y algunos domingos mi madre nos llevaba el desayuno a la cama: chocolate con picatostes.

Paco:

«Nada de leche por la mañana, sólo la que me daban en el colegio. En casa muchos bocadillos de embutido, sobre todo de chorizo o pan con aceite, por la mañana y para merendar. Lo que más se comía en casa eran legumbres, los lunes lentejas, cocidos o arroz con pollo. Requesón con azúcar alguna vez. También migas con sardinas y tocino. Muchas ensaladas del huerto y muchos tomates abiertos con sal. Para cenar judías verdes con tortilla francesa o salchichas de cerdo. Mi merienda favorita eran las galletas María con mantequilla.»

 

En los 70

Maria José:

Al desayuno leche con una gota de café y «pringadas’ (=pan de la víspera frito), o galletas María con mantequilla y mermelada. En cuanto fui capaz de hacerlos, 11-12 años, empece a tomar sandwiches de jamón cocido y queso hechos en la sartén (los croque-monsieur de ahora), porque a mi me iba mucho lo de los desayunos fuertes. Al mediodía había siempre comida de cuchara: potajes,  cocido, lentejas, alubias,  … y de segundo carne, excepto los viernes que comíamos pescado. Y siempre fruta de postre.
Para merendar pan de barra con chocolate y un vaso de leche. Para cenar, huevos: tortilla francesa, huevo frito o pasado por agua. En invierno mi madre hacía sopa de ajo. Los domingos,  con frecuencia comíamos paella.
Yo tengo buenos recuerdos de nuestra alimentación,  aunque mis padres eran muy estrictos y nos obligaban a comer lo que había,  nos gustara o no (yo odiaba las judías verdes y cualquier plato que las llevara,  como la menestra). Mirando hacia atrás,  pienso que comíamos demasiada carne.

Principio de los 80

Patricia:

«Naci en el 75. Los desayunos eran cola-cao con galletas María, y las meriendas, pan con Nocilla, mantequilla o fiambre. Recuerdo sobre todo las croquetas de mi abuela, y su tortilla de patatas.»

 

¿Cuáles son tus recuerdos?
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qué solías comer en casa?

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2 Respuestas

  1. Delia

    «Yo soy del 73. Lo que me gustaba desayunar era mi leche con mucho cola-cao ( el sabor de la leche a vaca no me gustaba) y mis tostadas con mantequilla y miel. Ahora es mi desayuno de todos los días, pero me he cambiado a la bebida de soja con Eko.
    Comía mucha verdura del huerto de mi padre, legumbres, bistecs gigantes de buey , mucha fruta. En el tiempo de los melones, me podía comer más de medio melón para merendar, estaban deliciosos.
    Como dice Ana, comíamos mucho pan. Me gustaban mucho los bocadillos de chorizo con jamón dulce y mantequilla, de sobrasada pasada por el fuego, aceite con azúcar, nocilla.
    Mi abuela hacía migas de vez en cuando, ricas ricas. También se rallaba zanahoria en un plato aliñada con aceite y vinagre que yo siempre le cogía. Las croquetas de mamá, las mejores.»

  2. Kike

    Yo soy del 1955: los desayunos en 1/2 otoño, invierno y 1/2 primavera era sopas de pan con ajo y pimentón. El resto era común en todos los sitios: baso de leche, manchado con achicoria y galletas María o un trozo de rebojo(parecido a la madalena en la composición). La comida de lunes a sábado era el cocido. Los domingos «extra», arroz muy caldoso, con mucho azafrán.
    La merienda era variable: pedazo de pan con un cuadradito de chocolate, rebanadas de pan con vino y azúcar o pedazo de pan con trozo de membrillo.
    La cena: 3dias bacalao con patatas, 2dias berza con patatas, el sábado lomo a la paella con patatas fritas y el domingo huevos fritos con patatas fritas y bistec.
    El postre siempre era la fruta de la temporada, menos el domingo para la comida, había pastelitos.
    En casa de mis padres eramos 15(Abuela-Padres y hermanos).