La FAO y la organización internacional Slow Food acordaron, el 15 de mayo en Roma, desarrollar acciones conjuntas para mejorar los medios de subsistencia de los pequeños agricultores. El acuerdo tiene una vigencia de 3 años.

Se organizarán campañas conjuntas de promoción para fortalecer las redes locales, regionales y globales y dar a conocer iniciativas mundiales como el Año Internacional de Agricultura Familiar que se desarrollará en 2014. Se pretende poner de relieve la importancia de los alimentos y cultivos locales olvidados, además de abordar el acceso a los mercados para los pequeños productores, la mejora de la conservación y uso de la biodiversidad, la reducción del desperdicio de alimentos y la mejora del bienestar animal.

Fomentar la comida tradicional

Entre las actividades que contempla el acuerdo destacan la protección de los productos alimentarios tradicionales y la promoción de las tradiciones culinarias, así como el patrimonio cultural de las comunidades rurales.

La FAO y Slow Food trabajarán conjuntamente para facilitar el acceso a los mercados a los pequeños productores a través de las organizaciones y cooperativas de productores más fuertes. Slow Food puede apoyar a los productores a organizarse y acortar la cadena de suministro de alimentos, incluyendo la comercialización, el etiquetado y el embalaje, garantizando así precios justos para productores y consumidores.

Ambas organizaciones promoverán el bienestar animal como elemento primordial para añadir valor a los productos de origen animal y aumentar los ingresos de los agricultores y otros actores en la cadena alimentaria.

Colaboración con iniciativas de la FAO

La FAO identificará sinergias y áreas de colaboración dentro de las iniciativas en curso, que podrían incluir la iniciativa “África sin hambre” que agrupa a la Unión Africana, la FAO y el Instituto Lula brasileño. Esta iniciativa tiene como objetivo erradicar el hambre en el continente a partir de cuatro países piloto: Angola, Etiopía, Malawi y Níger.

Otra posible área de cooperación es el apoyo a las mujeres rurales, a través del proyecto Dimitra que desarrollan actualmente la FAO, la Comisión Europea y Bélgica. Este proyecto de información y comunicación participativa destaca el papel clave de las mujeres en la producción de alimentos a fin de que sus intereses sean más tenidos en cuenta.

Un campo adicional es el desarrollo de herramientas para la asociación internacional de Educación para la Población Rural (ERP, por sus siglas en inglés), cuyo objetivo es eliminar los obstáculos existentes y garantizar la educación y la capacitación de toda la población rural.

El movimiento Slow Food

El movimiento “Slow Food” nació en Italia en 1989, apoyado por Carlo Pietrini, y defiende “una alimentación buena, limpia y justa” para contrarrestar la fast-food y fast-life, impedir la desaparición de las tradiciones gastronómicas locales y combatir la falta de interés general por la nutrición, por los orígenes, los sabores y las consecuencias de nuestras elecciones alimentarias. Hoy cuenta, con más de 100.000 miembros en todo el mundo, están presentes en más de 150 países, fomentan una nueva lógica de producción alimentaria, desarrollan programas de educación alimentaria y actuando a favor de la biodiversidad.


“La colaboración con la FAO deriva de nuestro objetivo común de promover la riqueza de las tradiciones gastronómicas locales, en defensa de la biodiversidad alimentaria y en apoyo de los pequeños campesinos y productores”. Carlo Petrini, Presidente de Slow Food”

slowfood.es
slowfood.com/sloweurope

Referencias:

(1) FAO Centro de Prensa – “Slow Food y la FAO unen sus fuerzas”, publicado el 15/05/2013