Hay cuántos años hacía que no comía croquetas, como mínimo diez o doce. Las croquetas de mi madre están buenísimas pero desde que me empecé con la intolerancia a la lactosa, luego a los lácteos este tipo de comidas tan apetitosas quedaron para el olvido. Gracias a “Ana Pa To” de Facebook que me dió la idea de hacerlas con caldo, no me lo pensé dos veces. Ayer hice un caldo con una pintada, un trocito de jamón y un montón de verduras (puerro, cebolla, perejil, apio, zanahoria, col, calabacín de mi huerto). El caldo muy bueno sin ningún aditivo industrial, algo más soso ya que no le pongo mucha sal, pero gustoso. Anoche cenamos una buena sopa con verduras, garbanzos y caracolillos de pasta.

Las dos pechugas de la pintada (equivalen a una de pollo), bien cocidas, han servido para hacer las croquetas.

Hacer croquetas es laborioso así que se requiere tiempo. El día anterior hay que preparar la masa base, el día que se van a preparar también se requiere tiempo porque hay que darles forma, varios rebozados y luego a freír sin perderlas de vista. O sea que esta receta es verdaderamente “slow food” aunque luego te las zampas en un segundo.

Croquetas de pollo sin lácteos ni gluten

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Masa de las croquetas de pollo sin gluten ni lactosa

Ingredientes:

  •  Pechuga de ave
  • Caldo de pollo y verduras (mejor casero), entre uno o dos vasos
  • 4 cucharadas soperas de harina de arroz
  • Una cebolla finamente rallada
  • Nuez moscada
  • Sal y pimienta
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen para freír la cebolla
  • Aceite de oliva u otro aceite vegetal para freír las croquetas
  • Rebozado con harina de arroz, huevo batido y pan rallado (sin gluten si eres celíaco)

Preparación:

  1. Ten listo el caldo colado en un recipiente. No sé cuánta cantidad he utilizado, he ido añadiendo hasta que ha tomado la textura deseada.
  2. Desmenuza finamente las pechugas de ave, en trocitos lo más pequeños posibles pero no triturado.
  3. Rallar una cebolla.
  4. En una sartén con un poco de aceite de oliva, añade la cebolla rallada y sofríe hasta que empiece a tomar color. No hay que dejar que se dore mucho.
  5. Añade la harina de arroz poco a poco, removiendo para mezclar con la cebolla. Se resecará enseguida. Empezar a añadir el caldo, un vaso poco a poco.
  6. Añadir el pollo desmenuzado y remover bien. Salpimentar y añadir algo de nuez moscada recién rallada.
  7. Añadir más harina y caldo hasta que tenga la textura deseada. Debe quedar una masa firme, aunque al enfriarse será más consistente.
  8. Retirar de la sartén y dejar enfriar. Guardar en la nevera durante toda la noche.
  9. Al día siguiente se puede dar forma a las croquetas con la ayuda de dos cucharas. Se rebozan en harina de arroz, luego en huevo y luego en pan rallado.
  10. Freír en abundante aceite, darles la vuelta para que se doren por todas partes por igual, retirar con la ayuda de unas pinzas y colocar encima de papel absorbente.
  11. Comer cuando no estén muy calientes. Frías están buenísimas.

 

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2 Respuestas

  1. rocio cardenas

    Me parecem buenisimas las recetas