Para comprender  por qué la leche de vaca hace crecer a los niños sólo hay que entender para qué sirve a los bovinos.

La leche de vaca contiene cantidades considerables de proteínas, de grasas, de azúcar (lactosa) y una buena decena de sustancias hormonales. Esta substancia está concebida para permitir un crecimiento rápido a los terneros. Cuando nace el ternero pesa de 20 a 60 kg. Aumenta una media de 400 g diarios el primer mes y 1 kg al día a partir del tercer mes. A los 5 meses un ternero habrá multiplicado su peso por 4, en un año lo habrá multiplicado por 8, es en ese momento cuando se produce el destete. En comparación, un niño tendrá que alcanzar los 8 años para multiplicar por 8 su peso al nacer.

Con un año de edad, el ternero ya no necesita leche de la madre: la leche ha hecho su trabajo que es el de hacer que alcance un peso y una talla respetable para garantizar su autonomía.  El niño humano es totalmente dependiente de la madre a esa edad y se considera todavía lactante.

Hace miles de años, algunas tribus humanas empezaron a practicar una extraña costumbre que no existe en ningún otro mamífero: se pusieron a beber la leche de la madre del ternero, un alimento que es concebido para un período corto que sigue el nacimiento de los animales. Al consumir leche, se introducen en el organismo humano sustancias de crecimiento bovino que la naturaleza evita en el ternero adolescente.

 

Niños, adolescentes y adultos alimentados con hormonas bovinas

Cuando el ser humano toma leche de vaca absorbe al mismo tiempo sustancias de crecimiento destinadas a los terneros.

La leche puede contener hasta 60 substancias hormonales o químicas.

En 1993, a pesar de la oposición de los médicos, los científicos y los grupos de defensa del consumidor,  la U.S. Food and Drug Administration  aprobó la hormona recombinante del crecimiento bovino (rBGH) de Monsanto, para inyectarla en vacas lecheras y aumentar la producción de leche (Eaton, 2004). El uso de esta hormona se extendió rápidamente en EE.UU.  en la producción de leche y de ahí al helado, mantequilla, queso, yogur y otros productos lácteos. Desde su introducción, la rBGH (posteriormente rebautizado como somatotropina bovina recombinante, rBST) ha resultado muy controvertida debido a sus efectos potencialmente cancerígenos. En la Unión Europea se prohibió el uso de esa hormona.

En 2011, la NCBI – US National Library of Medicine National Institutes of Health, publicó el resultado de un estudio que mostraba que la leche de vaca, de cabra (así como la humana) contiene anti-inflamatorios, betabloqueadores, hormonas y antibióticos. De todas las leches que se analizaron, la leche de vaca es la que más moléculas contiene.

Beber cualquier tipo de leche de vaca aumenta notablemente los niveles corporales de insulina

debido a la hormona de crecimiento (IGF-1), una hormona que se produce naturalmente en las vacas y seres humanos aunque no es exactamente la misma. Al inyectar a las vacas rBST se produce un aumento en los niveles de IGF-1 en la leche (Daxenbeger, 1998; Chagas, 2012). El contenido de IGF-1 en la leche de vaca no se ve alterada por la pasteurización u homogeneización (Collier, 1991). Según Robert Cohen, biólogo-investigador autor de “Milk, the deadly poison” (la leche un veneno mortal), la leche aumenta los riesgos de desarrollar diversos tipos de cáncer, favorecen la osteoporosis, favorecen el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Investigadores daneses descubrieron que el  IGF-1 de la leche de vaca pasa a la sangre y está asociado con diversos tipos de cáncer como el de próstata y de ovario, ya que el IGF-1 es el brazo armado de la hormona del crecimiento y esa sustancia estimula la proliferación de las células, incluyendo las células cancerosas.

El exceso de leche favorece la anemia

El consumo excesivo de leche interfiere en la absorción de hierro de otros alimentos favoreciendo la aparición de anemia por deficiencia de hierro (Kazal, 2002). En niños con riesgo a tener anemia ferropénica no se recomienda el consumo de leche antes de los dos años.

 

¿La leche es de verdad indispensable?

Mientras el lobby francés de productores de leche recomienda tomar 4 productos lácteos para nuestra salud, resulta que los países donde más productos lácteos se consumen son donde hay  más enfermos de algunos tipos de cáncer y donde hay más personas con osteoporosis.

Además las grasas de los lácteos son perjudiciales para la salud del corazón, aumentan la producción de mucosidad, el acné, entre otros problemas de salud de los que iremos hablando.

Contrariamente a lo que nos “machacan” en las campañas publicitarias, la leche no es indispensable para vivir con buena salud y, como ejemplo,  me gustaría citar a las personas que siguen la dieta de Okinawa totalmente exenta de lácteos. En esa isla es donde hay más personas centenarias del mundo que se mantienen además en un estado físico muy bueno hasta una edad muy avanzada, gracias a una dieta rica en productos vegetales y del mar, baja en proteínas y grasas y realizando ejercicio físico moderado.

Si la excusa es el calcio, existen muchas alternativas mejores para la salud. Si deseas saber qué otros alimentos te pueden aportar calcio, lee el artículo “Alimentos con calcio”.

 

La leche ya no se considera un alimento saludable

La Universidad de Harvard y su prestigiosa Harvard Medical School for Public Health ha retirado los lácteos de la lista de alimentos saludables, indicando que su consumo tiene que ser muy limitado, según las recomendaciones del Healthy Eating Plate.

 

Artículo publicado: 1/6/2013
Ultima revisión: 01/09/2014

 

Referencias
(1) Azzouz A1, Jurado-Sánchez B, Souhail B, Ballesteros E. – Department of Physical and Analytical Chemistry, EPS of Linares, University of Jaén, Linares, Jaén, Spain. “Simultaneous determination of 20 pharmacologically active substances in cow’s milk, goat’s milk, and human breast milk by gas chromatography-mass spectrometry” (mayo 2011) NCBI
(2)  Diane Feskanich, ScD; Heike A. Bischoff-Ferrari, MD, DrPH; A. Lindsay Frazier, MD; Walter C. Willett, MD, DrPH – Channing Laboratory, Department of Medicine, Brigham and Women’s Hospital and Harvard Medical School, Harvard University, Boston, Massachusetts, Centre on Aging and Mobility, University of Zurich, Zurich, Switzerland, Department of Rheumatology and Institute for Physical Medicine and Rehabilitation, University Hospital Zurich, Zurich, Switzerland, Department of Pediatric Oncology, Dana-Farber Cancer Institute, Harvard Medical School, Harvard University, Boston, Massachusetts, Department of Nutrition, Harvard School of Public Health, Harvard University, Boston, Massachusetts, Department of Epidemiology, Harvard School of Public Health, Harvard University, Boston, Massachusetts – Milk “Consumption During Teenage Years and Risk of Hip Fractures in Older Adults” – (Enero 2014) JAMA – Formerly Archives of Pediatrics and Adolescence Medicine
(3) Elena Corrales, nutricionista – “La leche de vaca, ¿alimento para seres humanos?”, (diciembre 2012)
(4) Universidad de Harvard – Healthy Eating Plate”, (2013)
(5) Le Monde, Fabrice Nicolino – “Le scandale alimentaire qui s’annonce”, febrero 2013
(6) Barbara Gray, PhD, RN, CPNP, Maria C. Reyes, MS, FNP-C, APRN, Lori L. Conners, RN, BSN, Jo Ann Serota, DNP, RN, CPNP, Beverly Giordano, MS, RN, ARNP, PMHS, Donna Hallas, PhD, J Pediatr Health Care. 2013;27(2):148-154. – “How Much Milk Is Too Much? A Case Study of an Obese Toddler
(7)  LOUIS A. KAZAL, JR., M.D., Navajo Health Foundation/Sage Memorial Hospital, Ganado, Arizona – “Prevention of Iron Deficiency in Infants and Toddlers” – American Family Physician. (2002 Oct)

 

Print Friendly

5 Respuestas

  1. paula

    hola! soy una estudiante :) pase por esta pagina y la verdad que tiene cosas muy intresantes !!!!! me esta ayudando a realizar un travajo muy biennn!! besos espero que les sirva de algo mi comentario chauu

    Responder
    • Ana Juste
      Ana Juste

      Me alegro que hayas encontrado algo interesante, es por lo que merece la pena hacer esta web. Te agradezco mucho tu comentario y espero que sigas visitando la web. Ana

      Responder
    • Ernest W Hole

      Lamentablemente, prácticamente todo lo que dice este “artículo” es falso. Totalmente falso. Disparates. Datos falsos y argumentos falaces juntos. ¿Cuál es la motivación para mentir así? ¡o es mera ignorancia?! Hagan su tarea. Recomiendo leer artículos serios: medline plus, del NCBI, por ejemplo.

      Responder
      • Ana Juste
        Ana Juste

        Gracias a la gran influencia mediática que tienen las grandes industrias del sector lácteo, la cultura occidental está anclada en un consumo elevado de lácteos, incluyendo en la edad adulta, lo que no es natural en ningún otro mamífero. Cada uno es libre de creer lo que quiera, existen estudios científicos que van ciertamente en ambos sentidos, aunque muchos estudios en favor de los lácteos están subvencionados por los propios industriales.

        “Los humanos no tienen requerimientos nutricionales de leche de origen animal, se trata de una adición a la dieta humana reciente en la escala de la evolución. Los seres humanos “modernos” lograron una nutrición adecuada durante milenios antes de la domesticación de los animales que dan leche, …” En América, hasta el siglo XVI no habían ni bovinos, ni ovejas, ni cabras“… Muchas poblaciones de todo el mundo, aún hoy en día, consumen poco o nada de leche por razones biológicas (deficiencia de lactasa), falta de disponibilidad de dicho alimento o preferencias culturales. El calcio necesario en la dieta para la salud ósea, a menudo citado como la razón principal para el consumo elevado de lácteos, se puede obtener gracias a muchas otras fuentes, de hecho, los niveles recomendados de ingesta de calcio en los Estados Unidos, basados predominantemente en estudios de 3 semanas o menos, sobrestima probablemente las necesidades reales y excede la ingesta recomendada en el Reino Unido. En todo el mundo, las tasas de fractura ósea tienden a ser menores en los países que no consumen leche en comparación con aquellos que lo hacen. En ese sentido, está demostrado que el consumo de leche no protege contra las fracturas en los adultos, según recientes meta-análisis.”
        David S. Ludwig Md PhD, Bodton Children Hospital Boston. Harward Educación. “Three Daily Serving of Reduced-Fat Milk. An evidence based recommendation?” Jama Pediatrics – Formerly Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine.

        El estudio de 1997, que se llevó a cabo durante 12 años, “Milk, dietary calcium, and bone fractures in women”, del Channing Laboratory de Boston, es uno de los estudios que concluyó el consumo de leche no protege contra las fracturas óseas. (NCBI)

        En Enero 2014, se publicó un estudio que se llevó a cabo durante 22 años, implicando 96.000 mujeres posmenopáusicas de raza blanca del Nurses’ Health Study y hombres de 50 años o más del Health Professionals Follow-up Study en EEUU, concluyó que el consumo elevado de leche durante la adolescencia no disminuye el riesgo de fractura ósea.

        Se sobrestima la importancia del consumo del calcio para los huesos, lo importante es no perderlo. El calcio y la vitamina D no son los únicos nutrientes que nuestros huesos necesitan “Skeletal effects of nutrients and nutraceuticals, beyond calcium and vitamin D”. (2013) NCBI

        Por otro lado, existen numerosos estudios publicados en NCBI que asocian el consumo de leche con el desarrollo de cáncer de próstata o de ovario y a muchos otros trastornos de la salud.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.