Las personas, como el resto de los seres vivos, nacemos, crecemos, envejecemos y morimos.

Cuando somos jóvenes no solemos pensar en que algún día estaremos más cerca del final que del principio y actuamos como si fuéramos invencibles. Pero a medida que nos hacemos adultos y vamos avanzando en el camino de la vida, quizás tras tener los primeros achaques o sea  los avisos que nos envía nuestro organismo para recordarnos que no somos eternos, empezamos a tomar conciencia que nuestro cuerpo es una máquina prodigiosa pero que, para funcionar bien durante mucho tiempo necesita ser cuidada y mantenida de la mejor manera posible.

Que nuestra alimentación y nuestra forma de vida influye considerablemente en nuestro bienestar y salud, lo sabemos todos. Cuando antes lo pongamos en práctica mejor, pero cualquier momento es bueno para empezar a “quererse” y cuidarse más, tanto por dentro como por fuera.

El envejecimiento es un proceso natural e irreversible pero, según la vida que llevemos, será más o menos rápido. La degradación de nuestro organismo comenzaría a partir de los 45 años, incluso antes. Cuanto más lo hayamos intoxicado o descuidado antes empezará su deterioro y será más rápido.

Según algunos científicos el hombre debería poder vivir 120 años o incluso más. En la cultura ancestral se consideraba que la duración máxima de la vida de las personas era de 5 ciclos de 25 años. Sin embargo son muy pocos los que alcanzan 100 años manteniendo una salud aceptable y autonomía física. El secreto de una larga vida no es sólo vivir muchos años sino retardar el proceso de envejecimiento lo más posible, sintiéndose bien, con energía, autónomo e intelectualmente lúcido. Retrasar el envejecimiento es que con 40 años te sientas como si tuvieras 30, con 60 como si tuvieras 50, y con 80 como si tuvieras diez años menos.

Sin entrar en leyendas o mitos, el secreto de una larga vida fue descubierto hace mucho tiempo por algunos pueblos de este planeta, donde una buena proporción de sus habitantes alcanzan los 100 años manteniéndose activos, independientes y con gran lucidez. Esas personas no conocen las enfermedades que castigan a la mayor parte de la población de los países occidentales, no tienen cáncer, ni ataques cardíacos, ni sufren de osteoporosis. Simplemente un día se mueren de viejos, tranquilamente y sin sufrimiento, tras haber llevado una larga vida sencilla, plena y activa.

Los aspectos medio-ambientales son más importantes que los genéticos y eso ha sido demostrado en numerosos estudios clínicos. Las personas de los pueblos tradicionalmente más longevos cuando se instalan en otros lugares adoptando la dieta local y cambiando sus costumbres, también desarrollan otras enfermedades y otros signos de la edad.

Existen mucha literatura sobre esos pueblos en los que se han analizado su forma de vida y su alimentación. Es curioso como esos pueblos tienen algunas costumbres en común a pesar de ser originarios de culturas muy diferentes y estar en puntos alejados de la Tierra.

Los pueblos más longevos

Según la OMS, en 2011, los países con una mayor esperanza de vida fueron el Principado de Andorra (con 86.165 habitantes) Japón (127.817.277 habitantes), con una media de algo más de 82 años, aunque hay muchos países donde se alcanzó una media de 80 años. Gracias a los avances médicos y a la mejora de la calidad de vida, a la disminución de la mortalidad infantil, la esperanza de vida se va alargando cada año. Mientras que en 1955, la esperanza de vida a nivel mundial era de 45 años, en 2010 fue de 68. Todavía muy baja debido a países en guerra permanente como Angola, donde la esperanza de vida es de unos 38 años.

Considerando su población total, es indiscutiblemente Japón el país donde las personas viven más años en mejores condiciones. En la isla de Okinawa el número de centenarios, en proporción con la población total, bate records. 61 por cada 100.000 personas. Viven en perfecto estado toda la vida y se mueren casi de golpe por la vejez.  En una roca de la isla hay una roca en la que se puede leer “a los 70 años todavía eres un niño, a los 80 eres un adolescente y a los 90, si los antepasados te invitan a unirse a ellos en el paraíso, pídeles que te dejen llegar a los 100 años, edad a la cual reconsiderarás la cuestión”.

Los pueblos considerados los más longevos son aquellos en los que hay una proporción importante de sus habitantes que alcanza los 90 o 100 años con buena salud  y son:

  • Abjasia, antiguos pueblos del Cáucaso en el sur de Rusia – Saber más: “El secreto de la longevidad del pueblo abjaso”
  • Bama, una región en el sur de China
  • Campodimele, un pueblo del sudeste de Italia – Saber más: “Campodimele “Pueblo de la Eternidad”
  • Hunza, un valle de Cachemira en el noroeste de Pakistán
  • Nicoya, en la península guanacasteca de Costa Rica
  • Okinaka, una isla de Japón
  • Symi, una isla de Grecia
  • Vilcabamba, en el sur de Ecuador

 

Estos pueblos tienen en común varias cosas:

Nutrición saludable y equilibrada:

  • Consumen muy poca o nada de carne animal.
  • Comen muchas frutas y verduras recién cogidas que, a menudo, cultivan ellos mismos.
  • Casi no consumen productos elaborados.
  • Consumen una buena cantidad de comida pero muy pocas calorías, no suele sobrepasar las 2000 calorías diarias por adulto.
  • No consumen alcohol ni café (o muy excepcionalmente).
  • Utilizan muchas plantas medicinales y hierbas aromáticas.
  • Beben mucha agua de gran pureza (sin cloro ni otros productos químicos).
  • No toman ni azúcares refinados ni harinas blancas.

Cuidado del cuerpo:

  • Viven alejados de la polución medioambiental (aire, agua y ruido).
  • Respetan los ritmos biológicos del descanso, día y noche, un sueño reparador de calidad y cantidad.
  • Se mantienen activos físicamente, sin forzar y sin prisas.
  • No utilizan pesticidas ni abonos químicos en sus cultivos.

Equilibrio mental:

  • Cero estrés.
  • No viven en zonas conflictivas, no compiten con otros pueblos.
  • Son personas sencillas que tienen una visión positiva de la vida.
  • Mantienen un estado de espíritu equilibrado, con relaciones sociales activas.

En próximos artículos iré desgranando detalles de la alimentación y costumbres de cada uno de esos pueblos.

Referencias:

(1) “50 secrets of the world’s longest living people” de Sally Beare, ed. Da Capo Life Long
“Ces peuples sans maladies” de Muriel Levet, ed. Trajectoire

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3 Respuestas

  1. norma guerrero trelles

    quisiera que saquen de una duda sobre el conmsumo de la soya ya que eh leido sobre el valor nutritivo pero me eh quedado con mucha duda que su consumo en hombres es perjudicial en el aspecto hormonal

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  2. Jorge

    Esta nota se debería llamar “Como vivir 100 años de aburrimiento absoluto”.

    Responder

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