Los científicos de la Universidad Estatal de Washington han llegado a la conclusión de que los compuestos no digeribles en manzanas, en concreto, manzanas de la variedad Granny Smith, pueden ayudar a prevenir trastornos asociados con la obesidad.

El estudio que podría ser el primero en evaluar estos compuestos en las variedades de manzanas cultivadas en el noroeste del Pacífico, aparece en la edición impresa de octubre de la revista científica Food Chemistry. Este experimento se realizó con ratones de laboratorio.

“Sabemos que, en general, las manzanas son una buena fuente de estos compuestos no digeribles, pero hay diferencias en las variedades … Los resultados de este estudio ayudarán a los consumidores a elegir entre variedades de manzanas que pueden ayudarles en la lucha contra la obesidad” , dijo Giuliana Noratto, investigadora principal del estudio.

Las manzanas de color verde vivo de la variedad Granny Smith benefician el crecimiento de bacterias beneficiosas para el colon debido a su alto contenido de compuestos no digeribles, como fibra dietética y polifenoles; además, tienen un bajo contenido en hidratos de carbono. Al comerlas, a pesar de la masticación, el ácido del estómago y las enzimas digestivas, estos compuestos permanecen intactos cuando llegan al colon. Una vez allí, fermentan gracias a la flora intestinal, lo que beneficia el crecimiento de bacterias beneficiosas para el intestino.

El estudio mostró que las manzanas Granny Smith contienen más compuestos no digeribles beneficiosos que otras variedades de manzana como Braeburn, Fuji, Gala, Golden Delicious, Red Delicious McIntosh.

Según la Dra Noratto, este descubrimiento podría ayudar a prevenir algunos de los trastornos asociados con la obesidad tales como la inflamación crónica que puede conducir a la diabetes. Las personas obesas ven alterado el equilibrio de su flora bacteriana, desarrollando subproductos microbianos que conducen a la inflamación y a trastornos metabólicos asociados con la obesidad. Restablecer un equilibrio saludable de nuestra flora bacteriana estabiliza los procesos metabólicos que influyen en la inflamación y en la sensación de sentirse satisfecho (saciedad) tras ingerir alimentos.

“Lo que determina el equilibrio de las bacterias en nuestro colon son los alimentos que consumimos”.

 

 

Libredelacteos: 

Cabe preguntarse, si el efecto prebiótico de esta variedad de manzanas puede beneficiar la prevención o participar en la curación de otros trastornos en los que la flora intestinal está desequilibrada.

Referencias
(1) Giuliana Noratto, WSU Department of Food Sciences – “An apple a day could keep obesity away” (Sep 2014) WSU
(2) Luis Condezo-Hoyos, Indira P. Mohanty, Giuliana D. Noratto – School of Food Science, Washington State University/University of Idaho, USA – “Assessing non-digestible compounds in apple cultivars and their potential as modulators of obese faecal microbiota in vitro” (2014) Food Chemistry – NCBI

 

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