La intolerancia a la lactosa puede estar asociada a enfermedades gastrointestinales en algunos casos, por lo que es importante conocer qué tipo de intolerancia se tiene primaria, secundaria o genética. Leer más sobre los tipos de intolerancia a la lactosa.

Cuando una persona sospecha ser intolerante a la lactosa puede verificarlo siguiendo una dieta de eliminación o hacer una prueba clínica para tener un diagnóstico médico.

 

Prueba de hidrógeno en el aliento

La prueba de hidrógeno es la prueba más utilizada y la más fiable para diagnosticar la malabsorción de la lactosa. 

Se pide al paciente que se presente en ayunas a la prueba.

Debe beber una dosis estándar de lactosa disuelta en 250 ml de agua (por lo general, la dosis es de 50 g de lactosa equivalente a la lactosa presente en un litro de leche de vaca).

La prueba dura unas 3 horas. Se miden los niveles de hidrógeno en el aliento a los 15, 30, 60, 90 y 120 minutos. Para ello, se solicita al paciente que expire durante 15 segundos a través de un tubo para medir la cantidad de hidrógeno que exhala su aliento.

La lactosa no digerida por el intestino delgado (donde se produce la enzima lactasa) pasa al colon, donde fermentará produciendo hidrógeno, dióxido de carbono y metano. Una parte de esos gases se elimina a través de la respiración, el resto permanece en el colon provocando flatulencia, hinchazón, dolor abdominal y, más tarde, diarrea ácida.

Un aumento de hidrógeno del aliento por encima de 20 ppm después de la ingestión de lactosa es considerado como “lactosa positiva” y se diagnostica “malabsorción de lactosa“.

 

Según el estado de la microbiota del paciente pueden producirse falsos negativos debido a varias condiciones que pueden afectar su flora intestinal, por ejemplo, el uso reciente de antibióticos o agentes antimicrobianos.

Análisis de sangre para intolerancia a la lactosa

No se puede realizar ejercicio durante las 8 horas anteriores a la prueba y se debe realizar en ayunas.

La prueba de sangre para intolerancia a la lactosa busca la presencia de glucosa en sangre. El cuerpo produce glucosa cuando la lactosa se descompone. Para esta prueba, se tomarán varias muestras de sangre antes y después de  ingerir un líquido que contiene lactosa, entre 50g de lactosa (equivalente a un litro de leche). Se extraen varias muestras de sangre de una vena en el brazo, a los 30, 60 y 120 minutos después de haberla ingerido.

El resultado se considera normal si el nivel de glucosa se eleva más de 30 mg/dL dentro de las 2 horas siguientes a la ingestión de la solución de lactosa. Un aumento de 20 a 30 mg/dL no es concluyente.

El resultado del análisis de sangre se considera anormal y el nivel de glucosa se eleva menos de 20 mg/dL durante las  2 horas que siguen a la ingestión de la solución con lactosa. Normalmente, un resultado negativo irá seguido de un test de tolerancia a la glucosa para descartar un posible problema de absorción de la glucosa.

En las personas diabéticas esta prueba puede no ser fiable.

 

Como en la prueba de hidrógeno, si la persona tiene intolerancia a la lactosa puede sufrir hinchazón, flatulencia, dolor intestinal y diarrea ácida tras la prueba.

Pruebas genéticas

Las pruebas genéticas se llevan a cabo para identificar los polimorfismos comunes presentes en el gen de la lactasa (LCT). La prueba genética puede establecer la no persistencia a la lactasa en pacientes de raza blanca y de un genotipo específico. Este test permite únicamente detectar las personas “eventualmente predispuestas” a una intolerancia a la lactosa. La muestra puede ser tomada en laboratorio o en casa.

En el Reino Unido e Irlanda se comercializan kits para hacer la prueba genética a través de una simple muestra de saliva. La muestra se puede tomar en casa y se envía al laboratorio para el análisis del ADN. Con una precisión del 99,5% se establece la intolerancia a la lactosa de tipo genético. El kit cuesta menos de 30 Libras esterlinas y en 7 días se obtienen los resultados. Debido a las diferencias genéticas en la intolerancia a la lactosa entre diferentes poblaciones étnicas, esta prueba sólo es adecuada para las personas de ascendencia europea de raza blanca.

 

Referencias:
[1] Benjamin Misselwitz, Daniel Pohl, Heiko Frühauf, Michael Fried, Stephan R Vavricka, and Mark Fox – University Hospital Zürich, Zürich, Switzerland; Triemli-Hospital, Zürich, Zürich, Switzerland; Nottingham University Hospital, Nottingham, UK – “Lactose malabsorption and intolerance: pathogenesis, diagnosis and treatment” (2013) NCBI
[2] Paolo Usai-Satta, Mariella Scarpa, Francesco Oppia, Francesco Cabras – Gastroenterology Unit, Brotzu Hospital, Cagliari, Italy – “Lactose malabsorption and intolerance: What should be the best clinical management?” (2012) NCBI
[3]  Hovde1and, Per G Farup – Department of Medicine, Innlandet Hospital Trust, Gjøvik, Norway – Unit for Applied Clinical Research, Norwegian University of Science and Technology, Trondheim, Norway – “A comparison of diagnostic tests for lactose malabsorption – which one is the best?” (2009) NCBI
[4] Uday C Ghoshal – Department of Gastroenterology, Sanjay Gandhi Postgraduate Institute of Medical Sciences, Lucknow, India – “How to Interpret Hydrogen Breath Tests” (2011) NCBI
[5] University of Maryland Medical Center – “Pruebas de tolerancia a la lactosa”

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