Hombres y mujeres, manifestamos distintos síntomas o reaccionamos ante determinadas enfermedades y medicamentos de forma diferente.

Lo más frecuente es que mujeres y hombres sigamos idénticos tratamientos médicos y farmacológicos, por ejemplo, para tratar enfermedades cardiovasculares o la hipertensión.  Además las mujeres podemos tener síntomas distintos de una dolencia, así, los síntomas que se manifiestan ante un ataque cardíaco no son los mismos en hombres y mujeres. Un error de diagnóstico podrá llevar a la muerte de la paciente o al desarrollo de una enfermedad crónica. Ello es debido al hecho de que la mayoría de los estudios clínicos sobre los medicamentos son realizados con sujetos masculinos y en la formación de los médicos no se estudia de forma profunda las diferencias de género ante determinadas enfermedades.

¿Qué es el género?

La palabra « género » es una noción compleja y, a menudo, mal interpretada que designa el sexo biológico y el sexo social. En Medicina son las características físicas atribuidas respectivamente a hombres y mujeres.

¿Qué es la Medicina Diferencia según el género?

Se trata del estudio de cómo las enfermedades difieren entre hombres y mujeres en términos de prevención, enfoque clínico terapéutico, diagnóstico, así como su impacto social y psicológico. Se está aplicando en cinco áreas específicas :

  • la enfermedad cardiovascular,
  • el cáncer,
  • las enfermedades del hígado,
  • el metabolismo de los huesos y la osteoporosis, y
  • la farmacocinética y la farmacodinámica.

Las mujeres somos diferentes y los hombres también

 Si se le pregunta a los hombres sobre las enfermedades que creen que pueden padecer con la edad muchos mencionarán problemas cardíacos, sin embargo, las mujeres hablarán más bien de cáncer de mama o de ovarios. Sin embargo, el infarto es la primera causa de mortalidad en las mujeres.

Frente al infarto de miocardio: Las mujeres deben saber que los síntomas de un infarto pueden manifestarse de forma distinta a los hombres. Cuando un hombre sufre un infarto de miocardo, los síntomas son aquellos descritos en los libros de Medicina y bien conocidos: dolor en el pecho, en el esternón, prolongación del dolor a la espalda o al brazo izquierdo. Esos dolores se llaman angina de pecho.

La mujer que está padeciendo un infarto de miocardio puede o no tener los mismos signos que el hombre, pero lo más frecuente es sentir un dolor en el pecho y una gran fatiga inexplicable, que le falta el aire, náuseas y dolor abdominal, sudoración. Eso conlleva que las mujeres van menos al hospital cuando están sufriendo un infarto porque no saben reconocer los síntomas. También ocurre que el personal médico puede no asociar rápidamente los síntomas, aparentemente molestias con un infarto, eso puede tener consecuencias fatales para la mujer afectada.

La mujer debe ir al hospital o consultar un médico sin tardanza. En el infarto, el tiempo que pasa entre la obturación del vaso sanguíneo y su obertura es capital para minimizar los daños del corazón. Si se tardan más de dos horas en tratar el infarto los daños del corazón pueden ser irreversibles. La dolencia cardíaca en la mujer suele ser más grave que en el hombre y padecer más complicaciones.

Frente a la depresión o al burn-out Es indiscutible que bajo un plan biológico hay diferencias entre los hombres y las mujeres.  En los estudios de Medicina a penas se tratan las diferencias entre los hombres y mujeres frente a los tratamientos farmacológicos o las diferencias en la sintomatología.

Otro ejemplo es el diagnóstico del “burnout” (estar quemado), el diagnóstico llega cuando la persona está completamente exhausta debido al estrés laboral. Tras ese estado de agotamiento físico y mental se pueden esconder enfermedades como la depresión y otras causas que no son las más evidentes. Sin embargo, ante los mismos síntomas se dirá que un hombre sufre de un burn-out y, con los mismos síntomas, de una mujer se dirá que tiene problemas psicológicos o está deprimida.

Diferencias frente a otras enfermedadesLas enfermedades del hígado que se suponen más frecuentes en los hombres se suelen diagnosticar tarde cuando las padecen las mujeres.  El metabolismo del hígado ante el alcohol es diferente entre hombres y mujeres.  Otro ejemplo es la Cirrosis biliar primaria, una enfermedad autoinmune crónica de las vías biliares que afecta sobre todo a las mujeres. La hepatitis C afecta al doble de mujeres que de hombres y es debido a su constitución genética y hormonal.

Pero con respecto al metabolismo óseo y sus trastornos como la osteoporosis, ahí se invierte la situación: son las mujeres quienes reciben tratamiento antes y a los hombres se descubre la enfermedad en un estadio demasiado avanzado. Cuando el cuello del fémur  se fractura, los hombres experimentan una mayor mortalidad que las mujeres ya que tienen el doble de probabilidades de morir al año siguiente a su hospitalización aunque, paradójicamente,  el riesgo de caída es unas 5 veces mayor en mujeres que en hombres.

Influencia del género en la acción de los fármacos

En cuanto a la farmacología, se ha observado la influencia del género en la acción de los fármacos en varias ocasiones. Las diferencias pueden darse en su eficacia y en los efectos secundarios según la estructura del cuerpo, el tiempo de reacción a la absorción y la eliminación de sustancias o el estado hormonal.

Un ejemplo es el consumo regular de pequeñas dosis de aspirina para prevenir los ataques al corazón y otros problemas vasculares, parece que funciona sobre todo en los hombres, pero no es tan eficaz en las mujeres.

Cuando se trata de cáncer, el mismo tipo de tumor afectará de forma más o menos grave y tendrá un pronóstico diferente según el sexo del paciente. Por ejemplo, el cáncer de colon que es el cáncer más común y afecta tanto a hombres como a mujeres, a menudo las mujeres lo desarrollan a una edad más avanzada que los hombres.

También ante determinados tumores,  hombres y mujeres  no responden de la misma manera al tratamiento de quimioterapia. Se han hecho investigaciones en las que se han encontrado una respuesta  terapéutica distinta ante tumores del cerebro, del pulmón y la piel.

Los hombres y las mujeres no estamos “hechos” igual

La mayoría de los ensayos con animales se hacen con machos

Es importante notar que entre los años 1977 y 1993, en los Estados Unidos y en otros países, estaba prohibido hacer investigaciones clínicas con mujeres. Por otro lado, sólo un 20 % de los experimentos con animales se hacen en cobayas hembras. Durante décadas, los científicos efectuaron ensayos clínicos e de investigaciones en animales sin mantener un equilibrio entre sujetos de los dos sexos y el comportamiento de cada uno frente al tratamiento.

La Medicina moderna debe absolutamente tener en cuenta las diferencias de género con el fin de mantener dicho equilibrio y entender las diferencias. Los procedimientos de diagnóstico y los tratamientos deberán adaptarse en hombres y mujeres. Esto requiere ser tenido en cuenta en la investigación pero también en la formación de los médicos y en las políticas de salud pública.

En lo que respecta a la salud de los hombres y las mujeres no se puede generalizar, no debería haber un estándar de la medicina para tratar ambos sexos por igual.

El proyecto UGIM y el hospital de la Charité en Alemania

Con financiación de la Comisión europea, se creó un proyecto pionero para la formación de la implicación del género en la Medicina y el desarrollo de una red europea de instituciones universitarias y no universitarias para avanzar en este área.

Siete profesores universitarios de renombre internacional europeo de Alemania, Italia, Austria, Hungría, los Países Bajos y Suecia, con experiencia profesional en el sexo y la medicina de género desarrollan y coordinan un plan de estudios flexible en la unidad de “Medicina de Género (GM)” dentro del proyecto europeo ERASMUS.

De acuerdo con la variedad de enfermedades cubiertas de las diferencias de sexo / género esta unidad se divide en “materias básicas” y “temas adicionales”. Todas las partes de la medicina se van de la terapia de prevención hasta en función del estado actual de la investigación en la “medicina de género” en Europa. También son estudiados los aspectos socioculturales.

La difusión y el conocimiento de los aspectos de género busca mejorar el tratamiento médico de mujeres y hombres y reducir la mortalidad y los efectos secundarios indeseables del tratamiento farmacológico. Además, se pretende difundir el conocimiento al público en general. Promoviendo la innovación en la educación médica y biomédica para contribuir a la armonización de los estudios médicos en Europa.

 

Fuentes:

(1) “Les maladies ont-elles un sexe?”, Arte TV, 17 septiembre 2013,
(2) EUGIM “Institute of Gender in Medicine” Charité – Universitätsmedizin Berlin.

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