Desde 1930, se habla de los beneficios de la hierba de trigo. Aunque muy pocos estudios han investigado el impacto de esta planta en la salud, sin embargo, uno de los estudios comprobó su potencial antiinflamatorio fue comprobado en el tratamiento de colitis ulcerosa.

¿Qué es la hierba de trigo?

La hierba de trigo (Triticum aestivum (Poaceae), es una planta anual que se puede encontrar en forma de líquido o polvo. Rica en antioxidantes, contiene clorofila, flavonoides, aminoácidos, vitaminas A, C, E, K y del complejo B, además de hierro, calcio, magnesio, selenio y aminoácidos. Esta planta puede ser utilizada como alimento o como un fármaco con potenciales terapéuticos únicos para los que, sin embargo, hasta ahora no ha habido un gran apoyo científico. Wheatgrass (en inglés) o hierba de trigo, se vende como superalimento y se puede encontrar como un producto fresco, en comprimidos, zumo congelado o en polvo.

Diversos beneficios para la salud han sido atribuidos a la hierba de trigo. Estudios in-vitro, en su mayoría usando el extracto de germen de trigo fermentado, han demostrado su potencial anti-cáncer y han identificado la apoptosis como un posible mecanismo. En experimentos con animales, la hierba de trigo demostró beneficios en la prevención del cáncer y como complemento al tratamiento del cáncer, así su capacidad para mejorar la actividad inmunológica y el combatir el estrés oxidativo. Los ensayos clínicos muestran que la hierba de trigo puede inducir beneficios sinérgicos a la quimioterapia, pudiendo atenuar algunos efectos secundarios relacionados con la quimioterapia. Su potencial antiinflamatorio beneficia a los pacientes con artritis reumatoide, colitis ulcerosa, enfermedades hematológicas, diabetes y obesidad. Sin embargo, todos los ensayos clínicos que se han hecho hasta la fecha se han realizado en grupos pequeños, y no se han reportado efectos adversos de la hierba de trigo.

¿Qué ha probado la ciencia?

En medicina natural, el jugo de la hierba de trigo se ha estado prescribiendo durante más 30 años para ayudar a tratar problemas intestinales pero no se habían hecho estudios clínicos controlados hasta 2002.

Se empezó a estudiar porque varios pacientes con colitis ulcerosa mejoraron considerablemente tras afirmar que consumían extracto de hierva de trigo regularmente. En el primer estudio, se siguieron sus efectos en 23 pacientes con colitis ulcerosa, 21 terminó el estudio. Consumieron 100 ml de jugo de hierba de trigo al día durante un mes. Este tratamiento se asoció con una reducción significativa de la actividad de la enfermedad y de hemorragia rectal. Aparte de náuseas, no se observaron efectos secundarios graves y el estudio concluyó con que el jugo de hierba de trigo fue eficaz y seguro como tratamiento único o adyuvante de la Colitis Ulcerosa Distal Activa.[2]

La popularidad de la hierba de trigo sigue creciendo por lo que parece urgente que hayan ensayos clínicos más amplios para confirmar su potencial curativo tanto en el tratamiento de enfermedades inflamatorias intestinales y otras enfermedades para poder dar recomendaciones clínicas a los consumidores.

Otros beneficios que se le atribuyen a la hierba de trigo:

  • En dermatología se usa para tratar problemas de la piel como acné, eczema o psoriasis
  • Contribuye a la detoxificación del hígado
  • Sirve como coadyuvante en el tratamiento contra el cáncer de mama (contribuyendo a aumentar el número de leucocitos – glóbulos blancos)
  • Ayuda a perder peso
  • Mejora el sistema inmunitario
  • Estimula la circulación sanguínea
  • Mejora la digestión
  • Ayuda en el tratamiento de la artritis reumatoide y la gota
  • Reduce la sensación de fatiga
  • Disminuye el mal olor comporal
  • Su poder antibacteriano ayuda a prevenir la caries dental
  • Su contenido en hierro ayuda a mejorar los síntomas de la depresión y a combatir la talasemia

¿Cómo consumirla?

  • La mejor forma de consumirla en su jugo natural (se suele vender congelado).
  • La forma más fácil de encontrar es en polvo.
  • También se venden las semillas ecológicas para plantarla en casa.

 

Precaución

Cuando se sufre una enfermedad inflamatoria intestinal, no es aconsejable cambiar de dieta sin el apropiado seguimiento médico. Hable con su médico sobre todo lo que se refiere a su salud y a su alimentación.

 

Referencias:
[1] Bar-Sela G1, Cohen M, Ben-Arye E, Epelbaum R. – Integrated Oncology and Palliative Care Unit, Rambam Health Care Campus, POB 9602, Haifa 31096, Israel – “The Medical Use of Wheatgrass: Review of the Gap Between Basic and Clinical Applications” (2015) Mini reviews in medical chemistry – NCBI
[2] Ben-Arye E, Goldin E, Wengrower D, Stamper A, Kohn R, Berry E. – Dept. of Family Medicine, The Bruce Rappaport Faculty of Medicine, The Technion, Israel Institute of Technology, Haifa – “Wheat grass juice in the treatment of active distal ulcerative colitis: a randomized double-blind placebo-controlled trial” (2002) Scand J Gastroenterol. NCBI

 


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