Cada vez son más los adictos a esta sencilla y eficaz forma de ponerse en forma. Se ha comprobado que andar de prisa tiene múltiples beneficios para la salud, también para nuestros huesos.

Andar de prisa de ha puesto de moda. No necesitas pagar cuotas de gimnasios ni realizar ejercicios complicados para mantenerte en forma, sólo tienes que andar ligero. Tampoco necesitas un gran equipamiento deportivo, sólo ropa cómoda y un buen calzado.

Sin agredir a nuestras articulaciones, el andar ligero es adaptable al estado de salud de cada persona, se puede poner en marcha un programa progresivo que permita ir aumentando la intensidad y la duración para ir mejorando poco a poco. Sólo se necesita fuerza de voluntad para ser constante, no vale hacerlo un día y basta, hay que practicar casi cada día.

El ejercicio al aire libre es ideal porque además tomamos sol (si hay), el mejor momento del día es por la mañana, aunque también a última hora de la tarde.

Programa de paseo ligero progresivo:

Pasea todos los días al aire libre, opcionalmente puedes descansar el lunes. Los tiempos los puedes adaptar a tu condición física. La duración mínima ideal es de 20 minutos al mismo ritmo. También puedes hacer dos paseos diarios de 20 minutos, mañana y tarde. Para evitar los rayos de sol dañinos, no pasees en las horas centrales del día, prefiere de 7 a 10h30 de la mañana y de 18 a 21 horas.

Semana

Lunes Martes-Viernes Sábado Domingo

Primera

10 minutosPaso medioO bien:
día de descanso
10Paso medio 20Paso medio

30

Paso tranquilo

Segunda

10 minutosPaso medioO bien:
día de descanso
10Paso ligero 20Paso ligero

30

Paso medio

Tercera

15 minutosPaso medioO bien:
día de descanso
15Paso ligero 25Paso ligero

30

Paso medio

Cuarta

20 minutosPaso medioO bien:
día de descanso
20-25Paso ligero 30Paso ligero

45

Paso medio

Quinta 20 minutosPaso medioO bien:
día de descanso
20-30Paso ligero 45Paso ligero

60

Paso medio

Minutos de paseo seguidos, sin descanso.

Ritmo:

 

  • Tranquilo: como pasearías en familia.
  • Medio: andas a un ritmo rápido pero no te impide conversar al mismo tiempo que andas.
  • Ligero: andas lo más rápido posible, sin estrés ni correr.

Método:

  • No te mires los piés, mirada hacia adelante a unos 100 metros de ti. Camina con la espalda recta, hombros erguidos pero relajados y vientre contraído. Andando ligero debes sentir una ligera presión en piernas y glúteos. Los brazos flexionados a 90 grados te ayudan a darte impulso, acompañan el ritmo del paso y el brazo izquierdo acompaña la pierna derecha y viceversa.
  • No te olvides de respirar.
  • Si haces siempre la misma distancia te puedes cronometrar aunque, con este ejercicio, no necesitas batir ningún récord. Se trata de que sea un paseo a ritmo sostenido, divertido y relajante.
  • Cuando tengas práctica intenta hacerlo sobre diversas superficies. Liso, adoquines, playa, camino rural. Eso ayuda a trabajar distintos músculos y a mejorar el equilibrio.

Recuerda que es más divertido y más motivamente cuando se practica en grupo.

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