Se trata de una receta básica de queso de almendra,  facilísima, y con un resultado absolutamente delicioso. He preparado una versión en crudo, tipo queso fresco, con ajo y cebollino, y la otra, horneado ligeramente , envuelto en semillas de sésamo. Mi opción preferida ha sido la del queso de almendra con ajo y cebollino. El resultado es una cremosa crema para untar ideal como aperitivo que, además,  sólo contiene grasas mono y poliinsaturadas, o sea, grasas saludables.

Se trata de una receta apta para veganos, personas con alergia a la proteína de leche, intolerantes a la lactosa y también para intolerantes al gluten.

Es la primera vez que hago queso de almendra, pero está tan bueno y es tan fácil de hacer que seguro repetiré esta receta, imaginando otros sabores y texturas, y cómo usarlo como ingrediente para otras recetas.

Se requiere prepararlo el día anterior al que se quiera consumir. Por ejemplo, por la mañana del día anterior.
Se necesita un procesador o una batidora bastante potente para triturar lo más posible las almendras.

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Ingredientes:

  • 160g de almendras peladas sin tostar. , en remojo durante 6 horas o más (Si usted no tiene una balanza de cocina, las mediciones son equivalentes 1 ¼ tazas de almendras peladas enteras o 1 ¾ tazas de harina de almendra / comida.)
  • 2 cucharadas de jugo de limón
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • ½ diente de ajo
  • 1 cucharadita de café de sal marina o flor de sal
  • 100-120 ml de agua filtrada o agua mineral

Cobertura:

  • Cebollino
  • Semillas de sésamo

Preparación:

  1. Si se tienen almendras con piel, hay que ponerlas en remojo en agua caliente para retirar la piel. En pocos minutos se puede quitar la piel con mucha facilidad.
  2. Una vez peladas, se ponen en remojo durante unas 6 horas; debe haber una cantidad de agua suficiente para cubrirlas.
  3. Escurrir las almendras y ponerlas en el procesador o picadora, junto con el jugo de limón, el aceite de oliva virgen, ajo, sal y 80 ml de agua (es preferible ir añadiendo agua que poner mucha desde el principio).
  4. Triturar a máxima potencia hasta que obtener una crema lo más suave posible, esta operación puede necesitar varios minutos. Hágalo poco a poco, habrá que ir empujando la masa que vaya quedando en los lados del recipiente y se debe conseguir que todo quede triturado por igual. Si la masa queda demasiado gruesa y no se mezcla bien, añada una cucharada de agua y siga mezclado. Repita la operación si fuera necesario. La masa debe quedar con una textura suave pero densa, se le debe poder forma con las manos sin que chorree ningún líquido. Si está hecha en su punto prácticamente no requerirá que escurra el exceso de agua.
  5. Cuando haya terminado de triturar, se retira la mezcla del procesador y se coloca en un tamiz o colador fino revestido de una gasa fina. Colocar el colador en un recipiente suficientemente profundo para que el colador no toque el fondo. Cubrir con film plástico y guardar en la nevera durante toda la noche. Si hay agua en exceso, ésta irá escurriendo poco a poco, además, con esta etapa consigue que se mezclen los sabores.
  6. A la mañana siguiente, ya se le puede dar forma al queso. Salen dos o tres quesos pequeños. Separar la masa y colocar cada porción en un trozo de film plástico. En esta etapa se le dará la forma, también se puede utilizar algún molde para que sea más fácil conseguir la forma deseada
  7. Ahora hay tenemos dos opciones: una versión cruda y otra versión horneada.
  8. Versión cruda con cebollino: Picar finamente el cebollino y, con delicadeza, ir revistiendo uno de los quesos por fuera. Se puede comer inmediatamente o guardar el queso en la nevera en un recipiente con tapa, o cubrirlo con film plástico.
  9. Versión horneada con semillas de sésamo: Precalentar el horno a 170ºC. Rebozar delicadamente el otro queso con semillas de sésamo, hornearlo durante 25-30 minutos para que se mantenga el queso untable.
  10. Una vez frío, se guarda en la nevera.

Trucos:

  • Esta receta se puede mejorar añadiendo levadura alimenticia (le dará mayor sabor a queso), también se le puede añadir meso.
  • En lugar de cebollino o sésamo, se le pueden poner semillas de girasol, nueces o sin ningún otro ingrediente para conseguir el sabor básico.
  • También se puede utilizar almendra ya molida para evitar la etapa del procesado de las almendras.
  • Se conserva tapado en la nevera hasta 4 días.
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2 Respuestas

  1. Aura

    Es posible hacer el queso sin ajo? Ademas de a la leche, tengo tambien alergia al ajo. Gracias de antemano

    Responder
    • Ana

      Perfectamente, se puede hacer sin ajo. Le puede añadir miso o tal cual, con el jugo de limón y un poco de sal. Está muy bueno de todas maneras.

      Responder

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