El consumo frecuente de bebidas de cola puede alterar la absorción del calcio y aumentar su eliminación, acelerando la fragilización de los huesos.

 

En los países desarrollados, más de la mitad de las mujeres están en riesgo de desarrollar osteoporosis, una enfermedad que fragiliza los huesos, haciéndolos porosos, volviéndolos más susceptibles a sufrir fracturas óseas. Las mujeres somos especialmente sensibles a ciertas sustancias que afectan el metabolismo óseo.

La salud ósea depende de numerosos factores y no sólo de la ingestión de alimentos ricos en calcio, también se deben consumir las vitaminas y minerales que nuestros huesos necesitan para asegurar la regeneración ósea, practicar ejercicio con regularidad, evitar aquellas sustancias que nos roban el calcio.

Ya en 2001, un estudio del Centro de Investigación sobre la Osteoporosis de la Universidad Creighton indicó que la excreción urinaria de calcio aumenta significativamente si se consumen a diario lácteos y dos vasos de soda con cafeína. Se concluyó que el exceso de calcio asociado al consumo de bebidas carbonatadas con cafeína puede aumentar el riesgo de descalcificación ósea.[1]

Un estudio más reciente sobre el envejecimiento, llevado a cabo por el Centro de Investigación de Nutrición Humana Jean Mayer USDA de la Universidad norteamericana Tufts [2], asoció el consumo de refrescos de cola con una menor densidad mineral ósea en la cadera y/o la columna vertebral, independientemente de factores como la edad, el estado menopáusico, la ingesta total de calcio y de vitamina D, o el consumo de cigarrillos o de alcohol. Esta constatación se hizo en las mujeres que consumieron bebidas de cola con cafeína y que participaron en el estudio pero no se asoció con una menor densidad mineral ósea de los participantes de sexo masculino. Los resultados fueron algo inferiores, aunque similares, con cola baja en calorías y cola sin cafeína.

Las mujeres del estudio consumieron un promedio de cinco bebidas gaseosas por semana, cuatro de las cuales eran de cola.

Una densidad mineral ósea baja aumenta el riesgo de las mujeres a sufrir osteoporosis, por lo que beber refrescos de cola con frecuencia aumenta el riesgo de fragilización ósea. Según el estudio de la universidad Tufts, el culpable de este efecto descalcificante parece ser el ácido fosfórico que contienen las bebidas de cola y otros refrescos con gas.

Equilibrio calcio / fósforo

Fósforo y calcio se encuentran en equilibrio en nuestro organismo, la abundancia o la carencia de uno de esos minerales afecta al otro. Un aumento desequilibrado de fósforo produce menor asimilación de calcio.

El fósforo se encuentra en la mayoría de los alimentos, ya que es un componente esencial para todos los organismos vivos. Los productos lácteos, productos a base de cereales, la carne y el pescado, el marisco, algunas semillas como las de calabaza o las nueces de Brasil o el germen de trigo son particularmente ricos en fósforo.  El fósforo también es un componente de muchos aditivos alimentarios que se utilizan en la elaboración de alimentos procesados.

Se considera que la ingesta diaria media de hombres y mujeres sobrepasa, incluso en más del doble, los valores recomendados de 700 mg diarios de fósforo para hombres y mujeres adultas. Los segmentos de la población que consumen más alimentos altamente procesados ​​tienen un nivel de consumo de fósforo que alcanza el máximo tolerable de 4,000 mg / día. [3]

 

¿Qué es el ácido fosfórico?

En las etiquetas puede figurar como E-338, ácido ortofosfórico o ácido fosfórico.

El ácido fosfórico es un derivado del fósforo, mineral que se extrae de rocas con la ayuda de ácido sulfúrico o por la quema de fósforo elemental y la adición de agua. Es un ácido corrosivo y pueden formarse vapores tóxicos cuando entra en contacto con alcoholes, cetonas y otros compuestos orgánicos. Se utiliza en fertilizantes, alimentos para el ganado, jabones, ceras, tintes, productos para pulir los metales y en muchos otros productos no alimenticios.

Se añade a refrescos para proporcionar un sabor fuerte y nítidamente picante y para retardar el crecimiento de hongos y bacterias en las fórmulas azucaradas.

Este producto es considerado peligroso porque es altamente tóxico y los trabajadores de las fábricas que lo manipulan o los agricultores que lo usan como fertilizante pueden tener problemas graves al inhalarlo y en contacto con la piel.[4]

La cantidad de ácido fosfórico que se encuentra en los refrescos y otros alimentos es pequeña. Sin embargo, como se añade a muchos productos es fácil consumir en exceso.

Algunos alimentos a los que se añade ácido fosfórico como aditivo son:

  • Margarinas, salsas, sidra, bebidas para deportistas, productos instantáneos para preparar té y otras bebidas calientes, café para máquinas expendedoras, goma de mascar, mantequilla de nata agria, masas para rebozar, postres gelificados, frutas escarchadas, patatas transformadas congeladas, patatas fritas congeladas, pescados congelados, crustáceos y moluscos congelados, pasta de pescado, surimi, conservas a base de crustáceos, queso fundido, sucedáneos de queso fundido.[5]

Mantener el equilibrio entre el calcio y el fósforo es clave para nuestros huesos y dientes.

¿Cuánto ácido fosfórico contiene una cola?

Una soda de cola puede tener 17 mg / 100 ml de ácido fosfórico, una lata de 25 ml contiene 49-50 mg. Comparado con otros alimentos que contienen fósforo de forma natural no parece gran cosa. Sin embargo, algunas personas beben cola casi como única forma de hidratación y ese fósforo se añade a otros alimentos consumidos que son también ricos en calcio, incluso más.

Una buena alternativa a una cola es el agua o un zumo de naranja recién exprimido ya que, además, contiene calcio de forma natural y es una bebida saludable rica en antioxidantes.

Ingredientes de algunas bebidas de cola:

Coca-cola: agua carbonatada, azúcar, color caramelo E-150d, acidulante: E-338 ácido fosfórico, aromas naturales incluyendo cafeína.

Pepsi-cola: agua carbonatada, glucosa-fructosa y/o azúcar, color caramelo, E-338 ácido fosfórico, cafeína, ácido cítrico, aromas naturales.

Cola cero de venta en Mercadona: agua carbonatada, colorante E-150d, edulcorantes: ciclamato, acesulfame y aspartamo, acidulante E-338 ácido fosfórico, aromas incluyendo cafeína, corrector de acidez E-331.

Cola Freeway de venta en Lidl y Dia: Agua carbonatada, colorante: caramelo o sulfito de amonium; acidulantes: ácido fosfórico; edulcorantes: ciclamato de socio, acesulfame K, aspartamo; corrector de acidez: citrato de sodio, cafeína y aroma natural.

Conclusión

Aunque personalmente no estoy a favor de este tipo de bebidas que son un cóctel químico nocivo para la salud en general. Me parece incluso más grave su contenido en azúcar (10 azucarillos por lata de cola clásica) que agrava el problema de obesidad y diabetes, aumenta el riesgo de formación de cálculos renales. En su formato light, se ha demostrado que el contenido en edulcorantes  empeora la sensibilidad a la insulina en un grado mayor que el azúcar, las bebidas light aumentan la grasa abdominal y el riesgo cardiometabólico en los adultos; además de cómo afectan negativamente a la capacidad cognitiva de niños y jóvenes.

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Referencias:
[1] Robert P Heaney and Karen Rafferty – Creighton University Osteoporosis Research Center, Omaha – “Carbonated beverages and urinary calcium excretion” (2001) American Journal of Clinical Nutrition
[2] Katherine Tucker – Tufts University– “Study: Cola Linked to Lower Bone Density in Women” (2006)
[3] Linus Pauling Institute – Micronutrient Information Center – “Phosphorus
[4] Departamento de Salud y Servicios para Personas Mayores de New Jersey – “Hoja informativa sobre substancias peligrosas. Ácido fosfórico” (2004)
[5] Real Decreto 994/2000, de 2 de junio, por el que se modifica el Real Decreto 145/1997, de 31 de enero, por el que se aprueba la lista positiva de aditivos distintos de colorantes y edulcorantes para su uso en la elaboración de productos alimenticios, así como sus condiciones de utilización.
[6] Francisca Pérez Llamas, Marta Garaulet Aza, Angel Gil Hernández, Salvador Zamora Navarro – “Tratado de Nutrición. Calcio, fósforo, magnesio y flúor. Metabolismo óseo y su regulación” (2005)

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