Hace siglos, en el Norte de Europa se utilizaba el aceite de hígado de bacalao para combatir el mal del frío y la humedad. Entonces se sabía que servía para aliviar el dolor de las articulaciones y la rigidez muscular, ayudaba contra el reumatismo. A principios del siglo XX, los científicos establecieron que el aceite de hígado de bacalao combatía el raquitismo, en una época en la que los niños no estaban bien nutridos, se convirtió en un medicamento casero que usaban muchas madres. El aceite de hígado de bacalao, debido a su horrible sabor, fue un tormento para los niños durante muchos años.

Sabemos que el aceite de hígado de bacalao contiene grandes cantidades de vitaminas A, D y ácidos grasos omega-3, y sus beneficios para la salud pueden ir más allá que la lucha contra el reumatismo y el raquitismo.

La vitamina A es esencial para el sistema inmunológico, el crecimiento del hueso, la visión nocturna, el desarrollo celular, la función ovárica y testicular. Los farmacéuticos la utilizan para crear preparados contra el acné vulgar y queratosis pilar y para el tratamiento de la leucemia promielocítica aguda.

La vitamina D no sólo previene el raquitismo, también es importante para la función muscular y puede prevenir la diabetes tipo 1, la hipertensión y muchos cánceres comunes, para prevenir la obesidad y ayudar a la regeneración ósea y prevenir la osteoporosis.

La principal fuente de vitamina D es la producción endógena en la piel donde la energía ultravioleta B emitida por la luz del sol se metaboliza en colecalciferol (vitamina D3).

Los alimentos que aportan esta vitamina son la yema de huevo, hígado de res, aceite de hígado de bacalao, pescados grasos, leche fortificada y los productos lácteos. La vitamina D de la dieta es metabolizada por el hígado.

Un remedio de la abuela que funciona

El acete de hígado de bacalao podría aliviar el dolor de millones de personas que sufren de artritis, también podría proteger contra otras enfermedades inflamatorias como la enfermedad de Crohn, psoriasis e incluso ayudar a combatir la migraña o el dolor menstrual.

Ya hace tiempo que los científicos están comprobando que este remedio de la abuela funciona, y cada vez son más los beneficios para la salud probados de grasas ricas ácidos grasos omega 3 (O3FA), los aceites de pescado contienen también ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA). Su mecanismo de protección parece ser que

  • mejora en los lípidos con una reducción de los triglicéridos;
  • aumenta el colesterol bueno (HDL) y reduce el malo (LDL) por lo que contribuye a reducir el riesgo de accidente cerebrovascular y la arteriosclerosis.
  • ayuda a reducir la inflamación en la artritis reumatoide;
  • nuevos hallazgos presentados durante un seminario en Tromso, Noruega, sugieren que parece detener e incluso revertir la desintegración del cartílago típica de la osteoartritis, la forma más común de artritis reumatoide;
  • lucha contra el envejecimiento, contribuyendo a que el cerebro funcione de forma eficiente;
  • ayuda a mantener la salud ocular y reducir el deterioro de la retina relacionado con el envejecimiento;
  • protege el cerebro contra los trastornos cognitivos de la depresión y del Parkinson;
  • ayuda que el cerebro del feto se desarrolle correctamente.

 

Dr. Felipe Calder, nutricionista de la Universidad de Southampton, dijo: “El consumo regular de ácidos grasos omega-3 que se encuentran en el aceite de hígado de bacalao debe ser parte de la rutina de manejo terapéutico de los pacientes con artritis y condiciones similares.

Contraindicaciones

Aceite de hígado de bacalao no es para todos, se desaconseja para mujeres embarazadas, asmáticos y las personas que toman anticoagulantes como la warfarina.

 

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Referencias
[1] George T. Griffing, MD, Professor of Medicine – Saint Louis University, Saint Louis, Missouri – “Mother Was Right About Cod Liver Oil” (2008) Medscape Journal of Medecine
[2] Venigalla Pratap Mouli and Ashwin N Ananthakrishnan – Department of Gastroenterology, All India Institute of Medical Sciences, New Delhi, India – Harvard Medical School, Boston, MA – Division of Gastroenterology, Massachusetts General Hospital, Boston, MA – “Review article: vitamin d and inflammatory bowel diseases” (2014) Aliment Pharmacol Ther. – NCBI
[3] Ran Zhang and Declan P Naughton – AllergyMatters Ltd, 5a Kingston House Estate, Portsmouth Rd., Long Ditton Surrey, England , UK – School of Life Sciences, Kingston University, Penrhyn Road, Kingston upon Thames, London, UK – “Vitamin D in health and disease: Current perspectives” (2010) Nutrition Journal

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Una Respuesta

  1. Cristian

    Muy buen artículo, me gusta mucho la forma de redactar del autor y sobretodo que postea las referencias.

    Un saludo.