El sobrepeso y la obesidad son el quinto factor principal de riesgo de defunción en el mundo. Cada año fallecen por lo menos 2,8 millones de personas adultas como consecuencia del sobrepeso o la obesidad.

Pero no sólo es eso, según las cifras del OMS, la obesidad provoca el 44% de diabetes, el 23% de cardiopatías isquémicas y entre el 7 y el 41% de casos de cáncer pueden ser atribuibles al sobrepeso y a la obesidad;

En 2008, 1400 millones de adultos mayores de 20 años tenían sobrepeso.

En 2010, alrededor de 40 millones de niños menores de cinco años de edad tenían sobrepeso. Hace algunos años la obesidad se asociaba a países ricos, pero esa plaga se ha extendido a países con ingresos bajos o medios, en particular en las zonas urbanas.  En los países en vías de desarrollo viven cerca de 35 millones de niños con sobrepeso mientras que en los países desarrollados esa cifra es de 8 millones.

A nivel mundial, el sobrepeso y la obesidad hay más fallecimientos por culpa de la obesidad que por insuficiencia ponderal.

En Estados Unidos ya conviven tres generaciones de obesos en la misma familia, los niños de esas familias tienen una esperanza de vida inferior a las de sus padres o abuelos. La obesidad infantil en México alcance niveles altísimos. En muchos países de Europa un niño de cada cinco tiene sobrepeso.

¿Qué causa el sobrepeso y la obesidad?

La obesidad puede tener una causa genética. En algunos casos puede ser hereditaria, los hijos de padres obesos tendrán más probabilidad de ser a su vez obesos. También algunos tratamientos médicos con hormonas o cortisonas pueden influir en el peso de las personas.

Pero la causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. En los últimos años, los hábitos alimentos han cambiado radicalmente produciéndose un aumento del consumo de calorías, alimentos más ricos en grasa, en sal y azúcares. Todo ello acompañado por un descenso de la actividad física como resultado de una vida cada vez más sedentaria, incluido desde la infancia.

La presión de la industria alimenticia, de la publicidad y de la cultura de que comer comida basura es divertido, el aumento del consumo de bollería industrial, de bebidas azucaradas, la banalización del consumo de grasas animales y de un consumo muy alto de alimentos procesados en relación con los alimentos de origen vegetal no procesados, de raciones cada vez mayores, están enfermando a esta sociedad.

¿Qué son el sobrepeso y la obesidad?

Según la OMS “el sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud”.

El índice de la masa corporal (IMC) se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2). Según la OMS:

  • Un IMC igual o superior a 25 determina sobrepeso.
  • Un IMC igual o superior a 30 determina obesidad.

Ejemplo, si tengo una altura de 165 cm y un peso 78 kg, la fórmula sería

78/(1,65 x 1,65) = 28 lo que significa que tengo sobrepeso.

¿Cuáles son las consecuencias comunes del sobrepeso y la obesidad para la salud?

  • Las enfermedades más frecuentes que acompañan la obesidad son:
  • La diabetes,
  • Los trastornos del aparato locomotor (enfermedad degenerativa de las articulaciones)
  • Las enfermedades cardiovasculares
  • Problemas respiratorios.
  • En los niños y también en adultos puede conllevar problemas psicológicos (sentimiento de marginalidad y rechazo, complejos)

La obesidad infantil se asocia con una mayor probabilidad de obesidad, muerte prematura y discapacidad en la edad adulta. Pero además de estos mayores riesgos futuros, los niños obesos sufren dificultad respiratoria, mayor riesgo de fracturas e hipertensión, y presentan marcadores tempranos de enfermedad cardiovascular, resistencia a la insulina y efectos psicológicos.

¿Cómo se puede reducir o evitar el sobrepeso y la obesidad?

  • Disminuyendo la ingesta de calorías, menos grasas, menos azúcar, menos sal.
  • Favoreciendo el consumo de frutas y verduras, de legumbres y de cereales integrales, de frutos secos.
  • Realizando actividad física regular, los niños y adolescentes un mínimo de 60 minutos al día, de intensidad moderada adaptada para la fase de desarrollo del niño. Cuando existe un problema de peso la actividad física necesaria puede ser mayor.
  • Ofreciendo comida saludable en colegios.
  • La comida saludable debe tener precios más bajos.
  • Favoreciendo la comida casera, equilibrada y saludable.
  • Bebiendo agua con la comida en lugar de sodas o de zumos azucarados.
  • Bebiendo más agua el resto del día entre las comidas.
  • Educando a nuestros hijos a comer de forma saludable, hacer más ejercicio, mostrando el ejemplo. Vamos a cambiar las costumbres alimentarias en familias. Comparte con ellos el placer de cocinar y de cultivar frutas y verduras.
  • Gobierno y administraciones locales, apoyando iniciativas para hacer que la población, empezando por los niños, se muevan más y coman mejor.  Ejemplo: La campaña “Lets move” apoyada por Michele Obama.

La educación sobre la alimentación saludable empieza en casa

Los padres son el ejemplo de sus hijos y pueden influir en su comportamiento. Si quieres que tu hijo coma verdura, tu debes comerla también. Además de las recomendaciones ya mencionadas:

  • acostumbre a tus hijos a que coman de todo y probar antes de decir no me gusta;
  • evitar los productos edulcorados y la bollería industrial rica en grasas y azúcares;
  • darles un desayuno saludable antes ir al colegio, incluyendo fruta o zumo natural no azucarado;
  • si puedes ten un huerto, que tus hijos te ayuden a cultivarlo;
  • compartir la preparación de los alimentos y la comida en familia ;
  • fomentar las actividades físicas al aire libre;
  • educarles sobre alimentación, que conozcan los alimentos, sus beneficios y contraindicaciones;
  • evitar asociar la “comida basura” con algo divertido (celebrar el cumpleaños en una hamburguesería o una pizzería, comprarles una bolsa de golosinas o palomitas si se va al cine).
  • proporcionar información y aptitudes para que puedan elegir opciones alimentarias saludables.
  • reducir en número de horas delante de una pantalla (televisión u ordenador).
  • integrar la actividad física en la rutina familiar, como excursiones, juegos a la pelota, paseos a pié o en bicicleta en familia.

Todos estos consejos requieren esfuerzo pero beneficiarán a todos los miembros de la familia.

Si tus hijos cultivan o cocinan coles comerán coles

 

La obesidad en los adultos

El aumento de tratamientos farmacéuticos contra el colesterol, la diabetes grasa o la hipertensión es escalofriante, son utilizados por millones de pacientes. Esas personas consumen pastillas todos los días. Sin embargo, las estadísticas demuestran que esas pastillas no son la solución mágica si no se cambia la forma de vivir. Disminuyen el riesgo pero conllevan efectos secundarios, sin embargo, no solucionan el problema de fondo.

[testimonials][testimonial name="Dr Frédéric Saldmann" company="Autor del libro Le meilleur médicament c'est vous"]Consumiendo un 30% menos de calorías se ganará un 20% más de vida. 30 minutos de ejercicio físico al día reduce un 40% de riesgo de cáncer, Alzheimer y enfermedades cardiovasculares.[/testimonial] [/testimonials]

Saber más:

“Programa de Intervención para la Prevención de la Obesidad Infantil” http://www.programapipo.com/

Referencias:

(1) “Obesidad y sobrepeso”, Organización Mundial de la Salud, mayo 2012 (consultado mayo 2013) http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs311/es/
(2) “87% des enfants ne savent pas ce qu”est une betterave!” ASEF ASEF France
(3) “Le meilleur médicament c’est vous” Dr Frédéric Saldmann, edición 2013 Ed, Albin Michel

 

Print Friendly

4 Respuestas

  1. leticia

    Yo pienso igual, es muy triste que en los tiempos que corren estemos así, pero claro con tanta comida basura al alcance de nosotros… hay quién se deja llevar y nuestros hijos aprenden de nosotros. En mi casa nos gusta mucho el dulce (pero sin abusar), intentamos llevar una dieta variada y rica en verduras (mi perdición) y es muy grato cuando veo a mi hija de dos años decir mamá…”quiero arbolitos verdes para comer” (brócoli). Gracias por tu artículo. Y me quedaré por aquí! Saludos,
    Ah! tengo un blog de cocina… si quieres allí te espero!

    Responder
  2. Alicia

    Estas dos preciosidades me suenan! ;)
    Actualmente como mucha gente va con prisa se come fatal y se hace que los niños coman mal, dándoles comidas rápidas o llevandoles bolleria envasada para merendar.
    Y asi ya se acostumbran a comer de esa manera y es muy dificil de cambiar.
    Que dificil poner verde en los platos!
    A ver si haces alguna receta especial para niños Ana!
    Besitos

    Responder
    • Ana Juste
      Ana Juste

      Un desafío !!! con lo que me gusta… busco soluciones y os cuento pronto. Besitos.

      Responder

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.