Intolerancia a la lactosa

Definición de intolerancia alimentaria

Una intolerancia se define, según el diccionario médico, como “todas las reacciones opuestas por ciertos individuos a un agente exterior tolerado por la mayoría de los individuos. Estas reacciones puedes ser generales o localizadas a un órgano o tejido. Puede ser innata o adquirida” (Dr. Nieto García). Este término general que describe una respuesta fisiológica anormal a la ingestión de un alimento o de un aditivo.

¿Qué es la lactosa?

La lactosa es el azúcar que forma parte de la leche.

¿Qué es la lactasa?

La lactasa es una enzima producida en el intestino delgado que sirve para descomponer la lactosa en azúcares simples, glucosa y galactosa, para que pueda ser absorbido por el flujo sanguíneo.

La lactasa es segregada por las extremidades de las vellosidades de las paredes internas del intestino delgado, por unas células denominadas enterocitos. Los enterocitos son células epiteliales que se encuentran en el intestino y que permiten transportar las moléculas resultantes de la digestión al flujo sanguíneo. La lactasa hidroliza la lactosa y produce galactosa y glucosa que pueden ser absorbidas por el sistema digestivo o la flora intestinal. Por lo tanto, la presencia de la lactasa es lo que permite la digestión de la lactosa. Si la presencia de lactasa es insuficiente no se puede digerir la lactosa completamente y se desarrollará una mala digestión o intolerancia.

Evolución del ser humano

La condición normal en los mamíferos es que sólo se consuman lácteos durante la infancia. La posibilidad de digerir los lácteos en edad adulta existe sólo desde hace unos 7.500 años, gracias a un cambio genético que se produjo en las poblaciones de los Balcanes. La mayor parte de la población mundial, tres cuartas partes de los adultos no producen la enzima lactasa y por lo tanto no pueden digerir el azúcar lácteo. A la excepción de los pueblos nómadas habituados a consumir leche de yegua o de camella, en la población asiática el índice de intolerancia es mayor, superando el 90% de los adultos que no toleran la lactosa.

La intolerancia a la lactosa en etnias que normalmente toleraban normalmente la lactosa es una regresión de esa mutación.

Tener intolerancia a la lactosa no es algo raro. Salvo en los países escandinavos donde el porcentaje de personas con déficit de lactosa es muy raro, en África, América del Sur es muy frecuente, llegando hasta el 75% de la población. En las poblaciones indígenas de América del Norte y en la mayoría de los países asiáticos el índice es aún mayor, llegando al 90%. En Europa, los índices de intolerancia a la lactosa más altos se dan en Italia (en Sicilia), luego en Grecia. En España se calcula que un 30% de personas tienen intolerancia a la lactosa.

Causas

Investigadores han identificado una posible relación genética con la deficiencia a la lactasa, lo que significa que se hereda el gen que puede desarrollar un déficit de lactasa.

Los bebés prematuros pueden desarrollar intolerancia a la lactosa debido a tener unos índices de la enzima lactasa más bajos de lo normal.

La intolerancia a la lactosa aumenta con la  edad. La lactasa se suele producir en mayor cantidad al nacer y durante la infancia ya que la leche es la base de la nutrición. La cantidad de lactasa disminuye al variar la alimentación con el paso de los años.

El origen étnico es otro de los factores posibles. En algunas etnias es muy común la intolerancia a la lactosa, como en las personas de origen asiático, africano e indígenas americanos. En las personas de raza blanca la intolerancia a la lactosa es menos frecuente pero cada vez es mayor el número que desarrollan esta intolerancia.

Los síntomas de la intolerancia a la lactosa pueden estar asociados a  problemas o enfermedades gastrointestinales por lo que es frecuente que la intolerancia a la lactosa sea mal diagnosticada. Se produce una disminución de la producción de lactasa tras una enfermedad, operación o lesión del intestino delgado. También debido a enfermedades como la celiaquía, gastroenteritis, el síndrome del intestino irritable, la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerativa.

Ciertos tipos de tratamientos médicos, especialmente contra el cáncer, pueden incrementar el riesgo de intolerancia a la lactosa.

Existe un gran porcentaje de la población que tiene intolerancia a la lactosa, muchas de las personas lo ignoran completamente.

Síntomas

La intolerancia a la lactosa es uno de los síntomas de la mala digestión de la lactosa. Dichos síntomas se producen normalmente de 30 minutos a 2 horas tras haber consumido lactosa y pueden provocar:

  • flatulencia,
  • hinchazón o distensión abdominal,
  • cólicos abdominales,
  • diarrea,
  • ruidos digestivos,
  • vómitos y
  • náuseas.

No todas las personas que digieren mal la lactosa experimentan los síntomas de la intolerancia. La aparición de dichos síntomas dependerá de la cantidad de lactosa ingerida y los otros alimentos con los que esta se consuma.

Diagnóstico

La forma más fácil de diagnosticar la intolerancia a la lactosa es suprimir totalmente los productos contiendo lactosa durante una a dos semanas y evaluar la prevalencia de los síntomas. Si los síntomas desaparecen y, al volver a ingerir productos con lactosa, éstos vuelven a aparecer, será probablemente necesario mantener un régimen sin lactosa.

Existen pruebas clínicas que permiten diagnosticar la intolerancia a la lactosa como: Análisis de sangre y prueba de hidrógeno en el aliento. Tanto uno como otro método se realizan tras ingerir lactosa. El test del pH de las heces es otro método que se realiza en niños pequeños.

Tratamiento

La mayoría de las personas que tienen niveles bajos de lactasa pueden consumir pequeñas cantidades de productos lácteos sin desarrollar síntomas molestos.

Si la intolerancia es manifiesta hay que evitar los productos con lactosa. Es importante notar que la lactosa está presente en muchísimos alimentos, no sólo en los lácteos. Los industriales añaden lactosa a alimentos tan diversos como los dulces, embutidos, salsas, zumos, sopas, panes o bollería industrial, también muchos medicamentos contienen lactosa.

Acostúmbrese a leer las etiquetas de los productos antes de consumirlos.

Existen complementos alimenticios de lactasa, pastillas o cápsulas, que deben tomarse media hora antes de comer para evitar los síntomas.

Saber más sobre los complementos de lactasa.

¿Qué otras denominaciones tiene la intolerancia a la lactosa?

  • alactasia
  • deficiencia de lactasa
  • intelerancia a los lácteos
  • hipolactasia
  • malabsorción de la lactosa
  • intolerancia al azúcar de la leche

 

Alergia a la leche

La intolerancia a la lactosa no es lo mismo que la alergia a la leche que es una afección de mayor gravedad para aquellos que la sufren ya que experimentan una respuesta inmunológica a las proteínas de la leche y deben erradicarse totalmente los productos lácteos de la dieta.

Consulte a su médico

Si su cuerpo le da señales de que no funciona bien, no dude en consultar a su médico. Anote lo que está comiendo, los síntomas que está teniendo e infórmele de los medicamentos que esté tomando.

 

Referencias
[1] MedlinePlus, “Intolerancia a la lactosa”,  10-2012 – [consultado 03-2013]
[2] Mayo Clinic – “Lactose intolerance. Causes” – [consultado 03-2013]
[3] Fondation Canadienne de la Santé Digestive – “Intolérance au lactose”– [consultado 03-2013]
[4] MedlinePlus – “Pruebas de tolerancia a la lactosa” – [consultado 03-2013]
[5] “The origins of lactase persistence in Europe” Plos Computational Biology, 2009 – [consultado 03-2013]
[6] “Calcium and Milk: What is best for your bones and health?” Harward School of Public Health – [consultado 03-2013]
[7] Medicapedia – [consultado 03-2013]
[8] “Lactose intolerance”. National Digestive Diseases Information Clearinghouse (NDDIC) – [consultado 03-2013]
[9] “Lactose intolerance world map” – [consultado 03-2013]
[10] Genetics Home Reference – “What is lactose intolerance” , 2010  – [consultado 09-2013]

Actualizaciones:

Publicado: abril 2013.
Ultima actualización: 12 de febrero 2015