Un estudio de la Universidad de California en humanos demostró que las grasas TRANS condicionan el comportamiento, aumentando la irritabilidad y la agresividad. La UC emitió una recomendación para que se tomaran medidas y se evitaran los alimentos ricos en grasas TRANS en colegios y prisiones.

¿Qué le das de merendar a tus hijos?

Si a su hijo le da un bollo relleno de crema con chocolate (llenos de grasas TRANS y mucha azúcar) y para desayunar un pan de brioche con mantequilla y salami (repleto de grasas, aditivos y sal) y remata la cosa con un brick de néctar de frutas, se pone delante de la tele y te pide unas palomitas dulces… No sólo está favoreciendo que su hijo tenga un comportamiento nervioso y agresivo, además está alimentándole para que sea obeso y tenga mala salud.

El peligro de las grasas TRANS

Los ácidos grasos TRANS de la dieta son principalmente productos de hidrogenación, lo que hace que los aceites insaturados solidifiquen a temperatura ambiente. Están muy presentes en las margarinas, mantecas y muchos alimentos preparados.

En nuestra alimentación, los ácidos grasos trans provienen principalmente de tres fuentes:

  • De la transformación bacteriana de los ácidos grasos insaturados durante la digestión de los rumiantes. Estos ácidos pueden encontrarse en los productos lácteos como la mantequilla, la crema, el queso y la leche, también en las carnes de buey, cordero.
  • La hidrogenación catalítica parcial y la desodorización de los aceite vegetales insaturados ricos en ácidos grasos poliinsaturados. Cuando se fríe o sobrecalientan determinados aceites o grasas, algunos aceites incluso a baja temperaturas como el aceite de lino.
  • También se forman en el refinado de determinados aceites vegetales, se utiliza para mejorar su aroma por calentamiento. Por eso es importante comprar aceites vegetales de primera presión en frío.

Los diferentes tipos de ácidos grasos son :

  • Ácidos grasos poliinsaturados : numeros aceites vegetales (como el aceite de soja, de maíz y de girasol), pescados grasos (caballa, arenque, sardina, salmón, jurel, atún), aceites de pescado, semillas de lino, pipas de girasol, soja y ciertas nueces contienen una fuerte proporción de estos ácidos grasos.
  • Ácidos grasos monoinsaturados: como el aceite de oliva, el aceite de colza, los aguacates, algunos frutos secos (nueces de cajú,almendras, avellanas, cacahuetes).
  • Ácidos grasos saturados: aceite de coco, de palma, grasas animales, mantequilla, queso, productos lácteos grasos.
  • Ácidos grasos trans: en pequeña cantidad se encuentra en los alimentos de origen animal y productos lácteos. Se forman en el refinado de algunos aceites vegetales, y en el proceso de hidrogenación parcial (margarinas).

 

Etiquetado

  • Evitar los alimentos que contengan
  • Acidos grasos trans, (AGT),
  • Aceites o grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas (aunque ponga que son de origen vegetal)

Desde 2006, los alimentos deben indicar el contenido de grasas trans en el etiquetado. Un producto puede indicar que está “libre de grasas trans” si contiene menos de 0,5 gramos por porción. Por ello, si además indica que contienen grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas es mejor evitar su consumo. Escoja alimentos que sean bajos en grasas.

¿Por qué las grasas trans son malas?

Las grasas trans aumentan la lipoproteína de baja densidad colesterol (LDL, colesterol malo en la sangre) y reduce la lipoproteína de alta densidad (HDL – el colesterol bueno en la sangre). En general, este aumenta su nivel total de colesterol en la sangre. Un alto nivel de colesterol total en sangre es un factor de riesgo para enfermedades del corazón.

Además del aumento del colesterol, provoca mayor presencia de grasa en los órganos internos, afecta la  función metabólica, resistencia a la insulina, la oxidación, la inflamación y la salud cardiaca. Las grasas TRANS no sólo perjudican los vasos sanguíneos y las arterias, el corazón y el cerebro, favorecen el envejecimiento prematuro, además, influyen negativamente en el comportamiento del individuo, favoreciendo la irritabilidad, el nerviosismo y la agresividad. El exceso de azúcar y de colorantes (caramelos) también está asociado con la hiperactividad y desarreglos de la personalidad.

Los peores alimentos, ricos en grasas TRANS

  • Patatas fritas que te venden en los restaurantes de comida rápida utilizan aceites hidrogenados. Algunas grandes cadenas están haciendo el esfuerzo de reducir la cantidad de grasas Trans, pero aún hay mucho por hacer.
  • Cualquier alimento frito con margarina o mantequilla.
  • Alimentos con margarinas
  • Chips, ganchitos, crackers, snacks de bolsa en general
  • Hojaldres industriales.
  • Tartas y masas para tartas, son en gran parte hechas con manteca de palma, rica en grasas Trans.
  • Bollería industrial en general (bollos, brioches, magdalenas, gofres, galletas)
  • Pollo frito elaborado por muchos restaurantes o cadenas de comida rápida.
  • Helados cremosos.
  • Palomitas de maíz para el micro-ondas
  • Lácteos grasos.
  • Carnes rojas contienen grasas trans de forma natural.
  • Platos precocinados congelados (suelen ser ricos en grasas y sal para que tengan sabor a algo).
  • La reutilización del aceite de fritura genera ácidos grasos trans (no fría más de dos veces).

Mejore la salud y el carácter de sus hijos

Transforme el desayuno y mejore su  estado de ánimo con estos 3 sencillos pasos:

  • Favorezca el consumo de verduras de hoja verde (ricas en folatos) y verdaderos cereales integrales (ricos en vitamina B). Disfrute de la alimentación de cultivo ecológico. Siempre que sea posible, aporte frutos del bosque a su alimentación y a la de sus hijos (arándanos, frambuesas, fresas, moras). Dichos alimentos alimentan su cuerpo y su cerebro.
  • Lleva una manzana en el bolso o la mochila, la manzana es un alimento ideal gracias a la quercitina que es un antioxidante.
  • El plátano es rico en potasio, mejora el sistema nervioso, lo necesitamos para reponer la energía, pero además nos ayuda a combatir el estrés y la ansiedad. También contiene triptófanos que se convierten en serotonina y nos ayuda a estar más relajados.
  • Añada frutos secos a su dieta diaria. Espolvoree unas avellanas, almendras o nueces a sus ensaladas. Consuma un puñadito de frutos secos para merendar, le aportan grasas saludables, magnesio y son fantásticos  para fortalecer nuestros huesos, además contienen zinc y vitaminas del grupo B que nos ayudan a mantener la salud del cerebro y a mejorar el sistema inmunitario, selenio para prevenir el cáncer.
  • Su dosis de vitamina C cada mañana. Naranja, limón, sandía, papaya, mango, manzana. La vitamina C le ayuda a combatir el estrés, mejora su resistencia y sus defensas. Ayuda a mejorar la ansiedad. Si tomas zumo que sea natural, sin azúcar añadido.
  • Si le quieres endulzar un poco la merienda, prepara tus propios bizcochos caseros, con muy poca azúcar y aceite de oliva virgen extra como única grasa. Estarán deliciosos y serán mucho más saludables que cualquier dulce que puedas comprar.

Referencias:

Debra Kain – University of California, San Diego School of Medicine – “More Trans Fat Consumption Linked to Greater Aggression” (2012)