Muchas personas que acaban de descubrir que tienen intolerancia a la lactosa, especialmente aquéllas con un grado alto de intolerancia, se desesperan y dicen:  “No sé qué comer”, “Estoy perdiendo peso porque no me atrevo a comer nada”. También son muchas las jóvenes mamás que sufren mucho cuando les dicen que su bebé tiene alergia a la leche o intolerancia a la lactosa: “No sé qué comer para poder seguir amamantando a mi bebé sin hacerle daño”.

Nuestra cultura gastronómica nos influye hasta tal punto que, cuando se elimina un grupo de alimentos que se ha convertido en algo tan básico en nuestra dieta diaria como los lácteos (la leche, la mantequilla, la crema, el queso, el yogur, los helados, la pastelería, bollería y todos los alimentos procesados que los utilizan entre sus ingredientes), parece que no haya nada más que podamos comer. Además, el problema se agrava como consecuencia del abuso que ha hecho la industria alimenticia de los derivados lácteos, al añadir lactosa, suero lácteo, proteínas lácteas a casi todo, desde sopas a salsas pasando por refrescos, carnes procesadas o pan. Ver “Guía para hacer la compra“.

Ciertamente es algo que hemos vivido muchas personas que, tras nuestra experiencia, podemos asegurar haber conseguido reprogramar nuestra forma de comer con éxito. Aunque al principio parezca imposible, pasados los primeros meses con una nueva dieta libre de lácteos, no sólo es posible olvidarse de ese grupo de alimentos si no que se puede descubrir una gran variedad de otros alimentos que nos pueden hacer disfrutar tanto o más y que, además, nos ayudarán a mejorar nuestra salud.

Cuando vayas a comprar, no te olvides de leer cuidadosamente las etiquetas de todos los alimentos ya que los fabricantes pueden cambiar sus ingredientes sin previo aviso y añadir algún ingrediente o aditivo lácteo. Recuerda que :

  • los alimentos etiquetados “sin lactosa” pueden contener proteínas de la leche causantes de alergias o molestias intestinales a las personas con un grado de intolerancia severa a la lactosa;
  • los alimentos etiquetados con “puede contener trazas de leche” pueden no ser fiables al fabricarse en una planta de producción en la que se elaboran otros alimentos que sí incluyen lácteos y puede haber contaminación cruzada.

Listado de alimentos que sí se pueden comer

La mayoría de las web que tratan este tema publican los alimentos y aditivos que se deben evitar pero no se incide lo suficiente en los que SÍ se pueden comer.

Esperamos que esta lista sea útil para muchas personas con intolerancia alta a la lactosa, alergia a la caseína, veganos, mamás de bebés con intolerancia o alergia a la leche de vaca y también a personas con problemas de salud en la que los lácteos están desaconsejados. Procuraremos completarla con otros alimentos para que sea lo más completa posible.

Tener especial precaución con todos los alimentos envasados, incluyendo las carnes, aves y pescados procesados frescos o congelados ya que, como indicamos arriba, pueden contener ingredientes lácteos.

Pincha en el siguiente enlace para ver la primera versión del listado, se puede imprimir en recto-verso para poder usarlo como lista para hacer la compra.

Qué puedo comer sin lactosa ni lácteos

Qué puedo comer Libre de lácteos

Qué puedo comer Libre de lácteos

¿Qué puedo comer Libre de lácteos?

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Guía para hacer la compra sin lactosa ni lácteos

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Guía para hacer la compra sin lácteos ni lactosa

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Grados de Intolerancia a la lactosa

Grados de Intolerancia a la lactosa

lactosa lácteo

Aparición de la intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa no es una enfermedad

La intolerancia a la lactosa no es una enfermedad


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