Nos alimentamos con muchos (demasiados) productos procesados. Es por facilidad, para simplificarnos la vida y porque es a lo que nos hemos acostumbrado. Pero ¿es sano todo lo que nos venden?

La cultura gastronómica occidental está plagada de lácteos, los hemos tomado en nuestra infancia y, probablemente han acompañado nuestra mesa durante años. Cuando tenemos que dejarlos por una razón de salud o simplemente por una cuestión ética, inconscientemente buscamos sustitutivos que nos los recuerden porque los lácteos tienen una cierta capacidad afectiva y adictiva. Su grasa y su azúcar, y también su sabor al que nos hemos acostumbrado durante años pero, sobre todo, la agresividad publicitaria que se hace de esos productos, han conseguido hacernos creer que son indispensables para los humanos aunque no sea cierto en absoluto.

En una dieta sin lácteos buscamos inconscientemente alimentos que nos recuerden a los derivados de la leche pero que sean vegetales. Por ello, bebemos leche vegetal, añadimos cremas vegetales a nuestros guisos, buscamos natas vegetales para adornar nuestros pasteles, tomamos helados, cremas o yogures vegetales e incluso productos que nos recuerdan al queso.

Pero vegetal no es siempre derivado de inocuo para la salud cuando se trata de productos industriales que contienen aditivos. Muchos fabricantes de alimentos, incluso de productos de marca “bio”, ecológicos u orgánicos, añaden carragenina, también llamada carragenanos (en inglés carrageenan).

 

La carragenina (carragenanos) es un aditivo alimentario muy utilizado como gelificante o espesante en alimentos procesados. Se trata de una mezcla de polisacáridos que forman parte de la celulosa de unas algas rojas  llamadas Rhodophycae.

Se utiliza mucho en productos lácteos y también en las opciones vegetales,  pero también en muchos otros alimenos:

  • Se añade a los lácteos por su gran capacidad para interactuar con las proteínas de la leche.
  • En algunas marcas de bebidas vegetales (tipo “leche” vegetal).
  • Por su propiedad emulsionante y creación de textura, se suele utilizar como sustituto de la grasa para dar viscosidad: Margarinas y quesos cremosos, cuberturas chocolateadas, flanes, cremas, natas.
  • En los helados para evitar la separación del suero de leche.
  • En los productos a base de leche de vaca o leche vegetal para conseguir la consistencia deseada, con leches chocolatadas para evitar que se separen las partículas del cacao.
  • En mermeladas y jaleas de baja azúcar por su capacidad gelificante.
  • En postres a base de gelatinas.

Además, también se usa:

  • En productos cárnicos: jamón cocido, hamburguesa, salchichas, paté de hígado, carne en conserva, filetes de pescado, gelatina de carne, comida para animales.
  • En algunos alimentos para bebés.
  • En los aderezos de algunas ensaladas.
  • En sopas o cremas.
  • Algunas cervezas contienen esta sustancia.

La carregenina (E-407) y su potencial inflamatorio

El problema de la carragenina es su capacidad inflamatoria. Esta sustancia es utilizada en ensayos clínicos para inducir la inflamación en animales de laboratorio destinados a la investigación de fármacos antiinflamatorios.

Aunque la FDA (Agencias de seguridad alimentaria estadounidense)  afirma que es un producto seguro para el consumo humano, desde los años 70 se han ido realizando ensayos clínicos, estudios epidemiológicos, análisis químicos que han demostrado que la carragenina provoca inflamación grastrointestinal y tasas altas de lesiones intestinales, úlceras e incluso tumores malignos.[7]

Numerosos estudios científicos han investigado cómo la carragenina provoca la inflamación del intestino, principalmente del colon. [9,10] La estructura química única de la carragenina desencadena una respuesta inmune en el cuerpo que identifica esa sustancia como un invasor peligroso. Esa respuesta inmune provoca inflamación. Es muy importante saber que la inflamación prolongada es un precursor de una enfermedad más grave. De hecho, desde hace mucho tiempo, la comunidad médica afirma que la inflamación está asociada con más de 100 enfermedades humanas, incluyendo la enfermedad inflamatoria del intestino,  artritis reumatoide y arteriosclerosis, también se relaciona a la inflamación con el desarrollo del cáncer.

Las personas que consumen alimentos con carragenina regularmente o a diario, corren el riesgo de sufrir de inflamación prolongada e incluso crónica.

 

Aditivos emulgentes, enfermedades intestinales y síndrome metabólico

La creciente incidencia de colitis ulcerosa y otras enfermedades inflamatorias del colon en todo el mundo se relaciona con el aumento del consumo de alimentos procesados, incluyendo aquellos productos que contienen carragenina y otros aditivos. Muchas personas que sufren síntomas gastrointestinales, los cuales pueden ir de una leve hinchazón del vientre hasta el síndrome del intestino irritable, enfermedad intestinal inflamatoria (colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn), han experimentado mejoría de su estado de salud gastrointestinal eliminando la carragenina de su dieta.[8]

En un estudio con menores con enfermedad de Crohn moderada-grave en los que los tratamientos a base de antiinflamatorios y otras fórmulas químicas habían fallado, se prescribió una dieta de eliminación de todos los productos lácteos, algunos cereales (gluten y maíz) y carragenina.  La dieta se completó con alimentos antiinflamatorios entre los cuales se incluyó la cúrcuma. Este tratamiento resultó muy eficaz, a los dos meses se vieron signos de mejoría evidentes llevando a la remisión y la restauración del peso normal prolongado en la mayoría de dichos pacientes, proporcionando las condiciones que permitieron estimular el crecimiento normal de esos niños. [8]

 

Basándose en numerosos estudios, los científicos del Instituto Cornucopia [1] afirman que se debería retirar la carragenina como aditivo de todos los alimentos y, urgentemente, de los alimentos para bebés.

Y a pesar de que la FDA define este aditivo como seguro [4], varias empresas norteamericanas y europeas han decidido no utilizarlo, incluso retirarlo como ingrediente de sus productos debido a la presión de los consumidores, y eso a pesar de que un estudio reciente concluyó que la carragenina puede ser segura si se consumen pequeñas cantidades[5], pero ¿para quién y cuánto es una pequeña cantidad?

 

El resultado de otra investigación publicada este año 2015, asocia algunos emulsionantes  (carboximetilcelulosa E-467, E-468, E-469 y polisorbato-80, E-433)  con alteraciones de la microbiota y un aumento del riesgo de inflamación. En este caso, se estudió como la perturbación de la flora intestinal por dichos aditivos podría contribuir al aumento de la obesidad y sus efectos metabólicos asociados, así como al riesgo del aumento de otras enfermedades inflamatorias crónicas.[6]

 

Como los científicos no se ponen de acuerdo, “mejor prevenir que curar” dicta el refrán. Aunque fuese verdad que si se tiene buena salud y sólo se consume una pequeña cantidad de carragenina no sea tan mala como algunos dicen, las personas con un intestino frágil u otras enfermedades a carácter inflamatorio deberíamos evitar cualquier sustancia que pueda ser potencialmente inflamatoria, incluyendo éste y otros aditivos.

 

Recuerda:
Es indispensable leer las etiquetas de todos los
productos alimenticios que vayas a comprar.

Evita los alimentos que contengan: emulgentes, espesantes, emulsionantes, estabilizantes, colorantes y otros.

Lista de aditivos a evitar.

 

Artículo publicado el: 5 de enero 2014
Ultima revisión : 8 abril 2015

Referencias:

[1] The Cornucopia Institute – “Carrageennan : risks and reality”, , publicado el 20.12.2013
[2] PubMed.gov – “Evaluation of Analgesic and Anti-Inflammatory Activity of Chloroform and Methanol Extracts of Centella asiatica Linn”, publicado el 21.11.2013
[3] Exandal Corp. – “Carragenina”
[4]  FDA – US Food and Drug Administration “Carrageenan” (1973)
[5] Weiner ML – Toxpertise, LLC , Princeton, NJ , USA – “Food additive carrageenan: Part II: A critical review of carrageenan in vivo safety studies” (2014) NCBI
[6] Chassaing B, Koren O, Goodrich JK, Poole AC, Srinivasan S, Ley RE, Gewirtz AT – Center for Inflammation, Immunity and Infection, Institute for Biomedical Sciences, Georgia State University, Atlanta, Georgia USA; Faculty of Medicine, Bar Ilan University, Safed,  Israel; Department of Molecular Biology and Genetics, Cornell University, Ithaca, New York  USA; Digestive Diseases Division, Department of Medicine, Emory University School of Medicine, Atlanta, Georgia, USA – “Dietary emulsifiers impact the mouse gut microbiota promoting colitis and metabolic syndrome” (2015) Nature – NCBI
[7] Watt J, Marcus R. – “Experimental ulcerative disease of the colon” (1975) NCBI
[8] Slonim AE, Grovit M, Bulone L – Division of Clinical Genetics, Department of Pediatrics, Columbia University College of Physicians & Surgeons, New York, New York, USA – “Effect of exclusion diet with nutraceutical therapy in juvenile Crohn’s disease” (2009) NCBI
[9] Jiang HY, Wang F, Chen HM, Yan XJ – Key Laboratory of Applied Marine Biotechnology, Ministry of Education, Ningbo University, Ningbo, Zhejiang 315211, P.R. China – “κ-carrageenan induces the disruption of intestinal epithelial Caco-2 monolayers by promoting the interaction between intestinal epithelial cells and immune cells” (2013) NCBI
[10] Borthakur A, Bhattacharyya S, Anbazhagan AN, Kumar A, Dudeja PK, Tobacman JK – Department of Medicine, University of Illinois at Chicago, IL, USA – “Prolongation of carrageenan-induced inflammation in human colonic epithelial cells by activation of an NFκB-BCL10 loop” (2012) NCBI

 

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5 Respuestas

  1. Alicia

    Muy interesante, la verdad es que ahora miraré los productos que tengan carragenina, como las bebidas vegetales, que he visto en muchas de ellas.
    Gracias por la info!!!

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  2. M Eugenia

    Carragenano o carragenato? es lo mismo? creo que proviene de un alga! pues parece que se utiliza mucho en alimentación végana para hacer quesos por ejemplo, como emulgente en general, y a ver entonces que hay del “agar agar” es mejor utilizarlo que el carragenato como emulgente? porque creo que también viene de un alga similar

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    • Ana Juste

      Si es lo mismo, el mismo aditivo tiene varios nombres carragenina, carragenanos, carragenato, es el E-407.
      Como se indica en el artículo la opinión sobre los carragenanos varía según la fuente de investigación, sin embargo, hay suficientes estudios que muestran que no convienen para las personas con enfermedades ligadas a un proceso inflamatorio.

      La alga agar-agar, E-406, consumida con moderación por ahora se considera inofensiva si se consume con mucha agua. Según el WebMD, no se tienen suficientes datos científicos del efecto de esta alga en mujeres embarazadas y en período de amamantamiento. El WebMD indica, sin embargo, una precaución a tener en cuenta. Si no se toma con suficiente agua, el agar puede hincharse y bloquear el esófago o el intestino. Es necesaria la atención médica inmediata si se presenta dolor en el pecho, vómitos o dificultad para tragar después de tomar agar. En algunas personas, el agar también puede elevar el colesterol.

      No hay que sorprenderse que algunos alimentos vegetales puedan ser dañinos si se excede cierta cantidad, recordemos que muchos medicamentos pero también algunos de los venenos más peligrosos provienen de plantas. Paracelso dijo “La dosis hace el veneno”.

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      • M Eugenia

        Pues gracias por la respuesta… yo en realidad tanto el carragenato como el agar agar sí lo uso como emulsionantes y espesantes al hacer mis quesos véganos o mis yogures o postres, para darles otra textura, pero ahora me quedo a cuadros con este tema, creo que voy a pasar el carragenato que me queda para la elaboración de mis cremitas cosméticas que no creo que por absorción de la piel sea igual de negativo. y con respecto al agar agar lo usaré con moderación por si acaso porque sino que nos queda como estesantes emulsionantes? la goma Xantana!?… madre mía que líos! asusta ver la cantidad de productos perjudiciales para la saludo están en circulación sin medidda alguna, es tremendo el tema de las empresas alimentarias, verdaderamente asusta y es indignante.
        Bueno muchas gracias

  3. Elena

    “La dosis hace el veneno”. Tener siempre clara esta frase, para todo. Si sólo te alimentas de una cosa, por saludable que sea, acaba siendo peligroso. Mientras se tenga una dieta variada, y no cebada con siempre los mismos edulcorantes, espesantes, etc… no veo mayor problema en consumirlos alguna vez. Con moderación, este ingrediente, no lo veo peligroso. No nos echemos las manos a la cabeza cada vez que salga un estudio de este tipo, pq llegará un punto en que el estrés por saber que comemos productos dudosos será mas perjudicial que el producto en si. Variedad señores!

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